(16 de agosto, 2014).- Con el objetivo de promover el acceso a la justicia para gays, lesbianas, bisexuales, trans e intersex y poder generar precedentes judiciales a fin de proteger sus derechos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), presentará este lunes un protocolo de actuación para jueces.
En los casos que involucren “la orientación sexual o la identidad de género”, se desarrollara una serie de consideraciones y sugerencias a partir de los derechos humanos reconocidos en instrumentos nacionales e internacionales.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Juan Silva Meza, quien presentará el documento busca hacer visible las situaciones que enfrenten las personas LGBT y sugerir consideraciones que pueden ser útiles para resolver casos jurisdiccionales.
El protocolo está dirigido a los jueces tanto a nivel local como federal, aunque se espera que pueda servir a diferentes instituciones que se encuentran involucradas en los procesos de acceso a la justicia.
En nuestro país desde el año de 1995 al 2013 se registraron 887 homicidios por homofobia, de acuerdo con el informe de la Comisión Ciudadana contra los Crímenes de Odio por Homofobia.
Las entidades donde más asesinatos se dieron fueron en el Distrito Federal con 168; el Estado de México con 98 y Nuevo León con 67. Se espera que este protocolo ayuda a resolver con mayor justicia los actos en contra de esta comunidad.
A propósito del tema hay un poema anónimo que reza así:
Mi padre me preguntó: ¿eres homosexual?
Yo le contesté: ¿Importa?
Él me dijo: No, realmente no”.
Entonces dije: Si, lo soy
El respondió: ¡Vete de aquí!
Creo que si importaba. Mi jefe me preguntó: ¿Eres homosexual?
Yo le contesté: ¿Importa?
Él me dijo: No, realmente no.
Entonces dije: Si, lo soy
Él respondió: ¡Vete. Estás despedido!
Creo que si importaba. Mi amante me preguntó: ¿Me amas?
Yo le pregunté: ¿Importa?
Él contestó: Si.
Entonces le dije: Te amo.
El respondió: ¡Déjame tenerte en mis brazos!
Por primera vez en mi vida, algo importaba.
Mi Dios preguntó: ¿Te amas a ti mismo?
Yo contesté: ¿Importa?
El respondió: ¡Sí!
Yo pregunté: ¿Cómo puedo amarme a mí mismo? ¡Soy homosexual!
El afirmó: Ese es el modo en que te hice. Nada más importa realmente.


