(27 de agosto, 2014).- El 4 de julio el gobierno de Puebla declaró la expropiación por utilidad pública de un terreno de 36 mil 215.91 metros cuadrados. Ayer, los habitantes de la zona derribaron las mallas colocadas alrededor del predio donde el ayuntamiento pretende construir plazas, parques, jardines, campos deportivos y mercados.
Meses antes de que se acordonara la zona para consumar la expropiación, el gobierno estatal inició el despojo. Los habitantes aseguran que se les ofreció un pago de 6 pesos con 70 centavos por hectárea, costo risible frente al valor de las tierras.
También denunciaron que a través de los pagos del predial se intentó devaluar las propiedades. “Yo pagaba más de mil 200 pesos de predial cada año, pero este año casualmente sólo me cobraron 70 pesos” explicó María del Carmen Guevara Espinoza.
La mujer, de edad avanzada, fue rodeada por los granaderos cuando inició el relato del desalojo. “Nos están sacando nuestras cosas sin ser notificados, ahí está la sala, ya la subieron, estamos como animales, sacados como animales de lo que es nuestro, tenemos 10 años de estar viviendo”.
En los minutos que duró la expropiación las familias vieron desaparecer sus hogares, de un momento a otro quedaron en la nada. Sobre su posición frente al diálogo con el gobierno insistieron en que están abiertos a la negociación, pero exigen un pago justo.
Las decenas de habitantes que habitan San Andrés Cholula son, en su mayoría, de escasos recursos y protestaron alrededor de tres horas por las calles hasta llegar a las oficinas del ayuntamiento.
Por su parte, el gobierno estatal confirmó a través de un comunicado que la expopiación servirá para proteger la identidad de la zona; en contra parte, los habitantes aseguran que no permitirán ninguna obra en la zona histórica, “cueste lo que cueste”.


