(30 de agosto, 2014).-“México enfrenta una situación crítica en materia de desaparición de personas. A las víctimas de los últimos años se suman las que fueron desaparecidas de manera forzada en las décadas de los sesenta, setenta y ochenta. Unas y otras exigen y merecen justicia, verdad y reparación”, señaló este viernes la Oficina del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en México.
El pronunciamiento de la ONU se da en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas este 30 de agosto, apenas días después de que la Procuraduría General de la República diera a conocer que en México existen 22 mil 322 personas no localizadas.
Este sábado el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, señaló que si bien las desapariciones forzadas fueron empleadas principalmente por las dictaduras militares, ahora “se han convertido en un instrumento utilizado por muchos Estados de todo el mundo, algunos dentro de estrategias de lucha contra el terrorismo o la delincuencia organizada y otros para aplastar la disidencia y el activismo en pro de los derechos humanos”, razón por la cual llamó a ponerles fin.
Para el secretario general, los actos equivalentes a la desaparición forzada de personas cometidos por grupos armados y terroristas también constituyen una violación a los derechos humanos, la cual calificó de “práctica abominable” que puede conllevar a violencia física y en ocasiones, “una ejecución atroz”.
Fue la Oficina del Alto Comisionado de la ONU en México, quien precisó que al ser parte de la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, el Estado mexicano debería reconocer la competencia del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, órgano de vigilancia del organismo internacional.
Del mismo modo hizo un llamado al Poder Legislativo para que éste mita una norma general e integral en materia de desaparición de personas acorde con los compromisos internacionales adoptados por el Estado mexicano.
Ban Ki-moon destacó que con arreglo al derecho internacional, no debe someterse a nadie a una detención secreta, pues toda persona privada de su libertad debe ser retenida en lugares reconocidos y supervisados oficialmente donde disfrute de seguridad y las garantías del estado de derecho.
Los Estados, continuó, deben informar plenamente sobre el paradero de las personas que han desaparecido y deben aplicar de manera efectiva el derecho a la verdad, la justicia y la reparación a todas las víctimas y sus familiares.
“Las desapariciones forzadas constituyen una práctica que no puede tolerarse en el siglo XXI”, insistió.
Organizaciones No Gubernamentales en México, señalaron recientemente que es la falta de voluntad política de los gobiernos federales y estatales lo que ha derivado en la ausencia de una estrategia integral de búsqueda de desaparecidos incluidos los migrantes.
Entre quienes se pronunciaron se encuentran el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, el Centro de Análisis e Investigación Fundar y Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos.
Actualmente la Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas entrada en vigor en diciembre del 2010, ha sido firmada por 93 Estados y ratificada por 43; “Insto a todos los Estados Miembros a que firmen y ratifiquen la Convención sin demora. Ha llegado el momento de que la Convención alcance la ratificación universal y se ponga punto final a todas las desapariciones forzadas”, insistió Ban Ki-moon.


