(9 de septiembre, 2014).- Mientras en el mundo se festeja el Día Internacional del Periodista, en México los crímenes que silencian a los comunicadores siguen sin tener una rendición de cuentas por parte del Estado mexicano. Tan sólo en el presente sexenio, con Enrique Peña Nieto, se han silenciado a siete periodistas, “todos ellos, en posible relación con su labor periodística”, como lo afirma Iván Báez, abogado de la Organización Artículo 19, y quien agrega que la impunidad se perpetúa en estos casos.
Iván afirma que con esta falta de respuestas, “existe una especie de doble asesinato, porque el mensaje de impunidad permite que se siga incrementando el nivel de asesinatos, no sólo por la falta de respuestas de los asesinatos en sexenios anteriores, sino por los ocurridos en esta administración”.
Los siete periodistas asesinados en este sexenio, hasta el momento son: Jaime González, en Chihuahua, de Ojinaga Noticias; Daniel Martínez de Coahuila, del medio Vanguardia; Alberto López Bello en Oaxaca, de El Imparcial; Mario Ricardo Chávez, Tamaulipas, de El Ciudadano; Gregorio Jiménez “Goyo”, Veracruz, de Notisur; Nolberto Herrera, Zacatecas, del Canal 9 y Octavio Rojas, Oaxaca, de El Buen Tono, “y de ellos, no hay investigaciones satisfactorias ni resultados claros”, indica el abogado.
El caso de “Goyo” tiene aún capítulos por escribirse, pues a pesar de que ya hubo seis consignados, el juez Noveno de Distrito de Coatzacoalcos, Veracruz, ordenó que se desecharan las pruebas periciales y las declaraciones de Teresa de Jesús Hernández Cruz, (presunta autora material); José Luis Márquez Hernández, Santos González Santiago, Jesús Antonio Pérez Herrera, Juan Manuel Rodríguez Hernández y Gerardo Contreras Hernández, pues según el juez, “fueron torturados” y no se respetaron sus derechos. Además de que fueron presentados ante los medios de comunicación como miembros de una banda delincuencial, sin haber sido procesados.
Tan solo en lo que va del sexenio, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha recibido 58 expedientes de queja por actos de agresión en contra de comunicadores. Las quejas más recurrentes son: “Detención arbitraria; imputación indebida de hechos; integración de averiguación previa de manera irregular; empleo arbitrario de la fuerza pública; retención ilegal y restricción del derecho a la libertad de expresión”.
La cifra de periodistas asesinados en este sexenio, es poco menor al mismo periodo respecto al periodo de administración de Felipe Calderón (nueve), administración en la cual hubo 47 periodistas asesinados (según Artículo 19), y la cual es la más violenta en contra de comunicadores en México en toda la historia.
La falta de rendición de cuentas por parte del Estado “se mantiene, con respecto a las dos administraciones pasadas”, menciona Báez, y puntualiza que hoy en día “es más grave”, pues ante solicitudes de organismos nacionales e internacionales, “no han remediado esta situación de opacidad”.
En el Segundo Informe de Gobierno no existe mención alguna con respecto a alguna acción puntual que se centre en el tema de las agresiones contra los periodistas en este país. Báez dice que “el hecho de que el máximo gobernante no haga una mención expresa y tampoco se establezcan capítulos en los cuales se muestre un intento de política pública para revertir la situación de violencia contra la prensa, manda un mensaje desafortunado de que no es un tema en la agenda nacional, por lo tanto no sería un tema prioritario para la actual administración”.
Ante la pregunta del papel de los medios de comunicación en esta coyuntura, Iván señala que la falta de señalamiento público por parte de los mismos es “muy grave”, pues agrega que “si el mensaje de la agresión es silenciar al mensajero, el hecho de que no haya una caja de resonancia, o una replicación de esa información, incrementa la posibilidad de agresiones, y es una falta de respuesta, en términos generales, de los grandes medios de comunicación, ante esta problemática” concluye el abogado.


