(09 de septiembre, 2014).- Ante la ola de violencia contra periodistas en México, sobre todo el reciente caso de Karla Janeth Silva, reportera de El Heraldo en Silao, Guanajuato, ahora se han hecho sonar otro tipo de ataques para impedir la libre prensa.
Las agresiones físicas se han “sofisticado”, al menos en Quintana Roo, donde el gobernador Roberto Borge ha desarrollado un “ejército de bots y trolls” para frenar la crítica a su administración a través de la difamación, la clonación de cuentas y publicaciones, y la divulgación de información falsa.
Lo anterior fue documentado por la organización Artículo 19, en el informe titulado El ejército borgista contra la libertad de prensa.
“Horas o minutos antes de que la información (crítica contra la gestión del gobierno estatal) se difunda masivamente en redes sociales, Lino Magos, titular de la Dirección de la Defensoría Pública del Poder Judicial de Quintana Roo; y César Mortero, coordinador estatal del Movimiento PRI Mx, suelen compartir en Twitter información falsa o dolosa de estos comunicadores. Se han presentado casos, sin embargo, en los que el propio gobernador es quien encabeza los primeros ataques”, detalló Artículo 19.
“El promedio de RT’s que tiene Roberto Borge a través de cuentas falsas es de mil 797”, explicó la organización. “Los ataques lo hacen como funcionarios –pagados con dinero público– y no como individuos ejerciendo su derecho a la libertad de expresión. Esto es fundamental entenderlo”.
“Alcohólico, narcomenudista…” son algunas de las difamaciones empleadas en contra de periodistas, como es el caso del corresponsal de la revista Proceso, Sergio Caballero.
Se trata de una “estrategia de silenciamiento a voces y medios críticos que pasa por ataques en redes sociales”.
Por otra parte, al semanario Luces del Siglo, que se edita en Cancún, lo han clonado ya 35 veces, de las que cinco fueron falsificaciones de su versión impresa. Esto, después de que las amenazas vía redes sociales y el atentado contra el periodista Javier Vite mientras conducía su motocicleta, no hayan sido suficientes para acallar al medio.
“El ámbito digital es uno de los nuevos campos de batalla para atacar a la prensa”, alertó Artículo 19 en su informe, que concluye con la preocupante sentencia: “Hoy, el estado de Quintana Roo es no apto para ejercer la libertad de prensa”.


