(29 de septiembre, 2014).- Tras el paso del huracán Odile, habitantes de la comunidad de Santa Rosalía, Baja California Sur, denunciaron a la minera Metalúrgica del Boleo como responsable de las inundaciones que afectaron la zona.
La alerta se emitió ante Conagua un mes antes; en ese momento se explicó que la mina desvió los arroyos La Soledad, El Yeso y El Purgatorio a uno nuevo, llamado El Boleo. Hasta el momento la dependencia federal no ha respondido.
Originalmente, el cauce de los arroyos tenía sólo seis metros de ancho, en diciembre del año pasado llegó a 137 metros para recibir agua de los ríos que fueron reencauzados.
Según una fotografía obtenida del archivo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, tomada en 1993, los tres arroyos se miran en su sitio original, pero otras imágenes posteriores- del año 2000- con la instalación de la minera, los cauces se notan modificados.
El abogado Francisco Acosta mencionó: “tiene mes y medio que presentamos la denuncia y estamos esperando la visita de Conagua a dar fe de los cambios de los cauces, los cuales, desde mi punto de vista no tienen permiso, no hay permiso para hacer cambios”.
Sin embargo, la minera se encuentra amparada desde agosto de 2012 bajo el argumento de que la administración municipal anterior le otorgó un criterio de no pago de licencia de construcción en diciembre de 2009, el cual fue revocado en julio de 2012 por el actual alcalde Guillermo Santillán.
La sala administrativa del Tribunal Superior de Justicia del estado resolvió que la minera debe pagar el pasado 11 de julio, por lo que fue clausurada, pero seis días después reanudó sus operaciones pese al daño que causa a la población.


