Por Lorenzo Oquendo
(8 de octubre, 2014).- De acuerdo con la situación actual del cambio climático en el mundo, ¿Debemos preguntar cuánto más se requiere esperar para adoptar necesarias medidas que disminuyan emisiones de gases de efecto invernadero y eviten el crecimiento del calentamiento global?
Vivimos aparentemente en un planeta de medio ambiente tranquilo y sin movimientos ecológicos. Sin embargo, todo se mueve hacia la irreversible catástrofe climatológica.
Actualmente el calentamiento global está por sobrepasar los dos grados centígrados si continúan las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que aumentarán sequías en terrenos fértiles, deshielos en regiones polares, inundaciones marítimas, riesgos graves para la salud, destrucción de infraestructuras y afectación de servicios vitales como el agua potable, entre otras anomalías.
Es preciso preguntar una vez más a donde vamos con el cambio climático, especialmente en las esferas industriales del mundo, que imponen constantemente el producto interno bruto contra el medio ambiente puro y respirable de la humanidad.
En estos tiempos de perjudicial penetración atmosférica con gases contaminantes, no solo se aprecia la migración de especies naturales de nuestra fauna ecológica como aves y reptiles hacia zonas de mejor vivencia, sino los propios humanos emigran para establecerse en zonas donde aún la sequía e intensas lluvias están por llegar y poder, por tanto, sembrar los necesarios sustentos alimentarios.
Son migraciones humanas que se unen, por supuesto, a las que ocurren por conflictos armados lamentablemente.
Los actuales desplazados por impactos del cambio climático ascienden en el planeta a 25 millones de personas y pueden llegar a 200 millones en el año 2050, según informe de cambio ambiental y escenarios de migración forzada que presentaron profesionales de siete universidades.
Pero estas realidades a pesar de conocerlas, no mueven la disposición de gobiernos en el mundo para reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
¿Será que piensan que la venidera catástrofe climática dejará intactas y sin dañar sus humeantes industrias? ¿En que invertirán las millonarias ganancias monetarias si no existirán recursos materiales ni las correspondientes vías financieras de negocios capitalistas? La catástrofe climática innegablemente afectará a todos.
No obstante, la ciudadanía sí está consciente del presente y futuro del cambio climático. Por eso, recientemente cuando la cumbre del clima en Nueva York más de 300 000 personas se movilizaron para reclamar medidas gubernamentales contra las irregularidades ambientales.
Y no solo ocurrieron esas manifestaciones en Nueva York, sino en más de 2 000 ciudades del mundo simultáneamente que exigieron detener los impactos ambientales. De eso se trata.
Esperemos.


