(30 de octubre, 2014).- Ayer, después de cinco horas en pláticas con los padres de los normalistas desaparecidos, Enrique Peña Nieto apareció ante los medios de comunicación para informar que, como parte de los acuerdos, se iniciaría un nuevo plan de búsqueda de los 43 estudiantes.
En menos de cinco minutos, con la indiferencia que ha caracterizado a su gobierno, el presidente resumió la grave crisis que viven las familias de Iguala.
Una hora más tarde, los padres desmintieron la alegre versión de Peña Nieto y calificaron como “insuficientes” los compromisos difundidos en cadena nacional minutos antes.
Llenos de dolor y al borde de las lágrimas, los padres de familia intentaron explicar a la sociedad mexicana y al mundo entero, el infierno que significa la desaparición de un hijo.
Revolución Trespuntocero reproduce de manera íntegra tres de los discursos pronunciados ayer.
Melitón Ortega
Buenas noches a todos los medios que hoy nos acompañan, bienvenidos.
¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!
¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!
¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!
El día de hoy, efectivamente, estuvimos en Los Pinos con el Presidente de la República gracias al esfuerzo de muchos mexicanos, organizaciones sociales y amas de casa que están con nosotros, que han exigido al gobierno federal su intervención para que aparezcan con vida los 43 jóvenes desaparecidos por el propio Estado mexicano.
Como ya han escuchado hace un momento, el Presidente pronunció los compromisos que hizo el gobierno federal hoy en presencia de los padres de familia, estudiantes, abogados, defensores de derechos humanos y organizaciones sociales.
Sin embargo, creemos que esos compromisos no son suficientes porque, a pesar del esfuerzo que están realizando, no hay resultados para nosotros.
Los resultados para nosotros serán significativos en el momento en que nos entreguen a todos nuestros hijos desaparecidos.
Queremos informar a los ciudadanos de este país y a los de cualquier parte del mundo que nos han visto, que nos han escuchado, que seguiremos exigiendo día a día al gobierno federal que haga todas las investigaciones necesarias para obtener el paradero de nuestros hijos.
Agradezco a los medios de comunicación que hoy nos acompañan.
Felipe de la Cruz Sandoval
Queremos decirles que, a más de cuatro horas de estar reunidos con el Presidente de la República, salimos con la misma noticia: “Todo el esfuerzo del Estado, pero no tenemos nada”.
Definitivamente, como padres de familia, no confiamos en el trabajo que está realizando el Estado mexicano, porque a más de 30 días de la desaparición de los jóvenes normalistas, no los encuentran. Mucho menos nos alienta pensar que “ya están cerca del objetivo”.
Nos anuncian que ya tienen más de 50 detenidos, entre ellos el cabecilla del grupo criminal Guerreros Unidos y aun así “les falta uno”, decía el procurador hace rato. Les falta uno para poder dar con los 43 normalistas desaparecidos.
Por eso, nosotros les manifestamos a ustedes, que México y el mundo escuche: no vamos a confiar en las palabras del Presidente ni en los compromisos que dio a conocer hace rato en cadena nacional, hasta que nos presente a los 43 normalistas vivos.
Les estamos exigiendo que ya no los busquen en fosas, que ya no los busquen en basureros, porque nosotros estamos seguros que están vivos.
Para nosotros, mientras no haya resultados por parte de los forenses argentinos, todo lo que den a conocer por medio de la Procuraduría, es falso.
No vamos aceptar que ellos completen los cuerpos y quieran cerrar el caso de Ayotzinapa haciéndole creer a la sociedad que primero encontraron 28 cuerpos en las primeras fosas y luego encontraron los que hacían falta.
Definitivamente no lo vamos a aceptar porque, si así fuera, ya se pasaron de puercos. No nada más son 43 los cuerpos que han encontrado.
Por esa razón, mientras no haya resultados de los estudios de nuestros compañeros forenses argentinos, nosotros seguimos la búsqueda de los estudiantes en vida.
Sí, porque ahorita el Presidente anunció que ya llegó a acuerdos con los padres de familias, que sale contento por el acercamiento, no se da cuenta o no se dan cuentan muchas personalidades políticas, que el sufrimiento no se negocia, que las vidas humanas no tienen precio y que para nosotros lo primero es que aparezcan los muchachos, antes de recibir dádivas del gobierno federal.
También queremos que sepan que como padres no reconocemos, ni nos interesa, si el gobernador del estado renunció. A nosotros los que nos interesa es volver a encontrarnos con nuestros hijos en la normal.
En los medios sale mucha información deformada, por eso queremos pedirle a los medios mexicanos principalmente que la nota salga tal cual es. Ya estamos cansados de que vienen a tomar la nota y le cortan donde va a perjudicar al gobierno.
Les exigimos que la nota salga tal cual es, sí, porque definitivamente estamos atravesando un momento crucial. Son más de 30 días de sufrimiento, de infierno, de insomnio, sin comer.
Aun con todo el poder que tiene el Estado no encuentran a nuestros muchachos. No podemos creer en esa falsedad, por eso le recalcamos al Presidente de la República: “No confiamos en su gobierno y si usted no se cree competente para darnos resultados, le proponemos que vengan personalidades de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a participar en la búsqueda de nuestros hijos”.
Sí, porque para nosotros es prioritario. Se ha alargado la noche, se alargado la agonía y seguimos en lo mismo, patinando, y no encuentra nada el gobierno mexicano.
Guerrero, Iguala principalmente, está tapizado de federales. Nosotros estamos seguros de que ya no están Iguala, quién sabe dónde los tendrán, investigarlo es la tarea de las instituciones que nos tienen que brindar seguridad en el país.
Para nosotros no son confiables los resultados que la PGR da a conocer, invitó a los medios a la escena donde encontraron restos humanos, pero jamás nos avisaron a nosotros como padres de familia.
Para los padres es muy doloroso escuchar ese tipo de declaraciones: “posiblemente sean los normalistas”. Encuentran otra fosa y dicen: “posiblemente sean los normalistas de Ayotzinapa”, pero sí les preguntamos: ¿Y esas personas quiénes son? ¿Por qué no se investigan también? Tienen nombre, posiblemente tienen familia.
A nosotros lo que nos interesa, y lo que es prioritario, es que aparezcan nuestros muchachos, queremos verlos llegar a la escuela normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero.
Emiliano Navarrete:
Yo soy Emiliano Navarrete, padre de un muchacho que no está desaparecido. Para mí fue raptado por los uniformados, que son policías municipales de Iguala, Guerrero.
Antes que nada yo quisiera, por medio de ustedes, mandar el mensaje de la situación que estamos pasando.
Gracias por todo el apoyo de las personas de varios estados y fuera de la República.
Yo no tenía la necesidad de andar por acá, pero desgraciadamente, por culpa de nuestro gobierno, que agredió a nuestros muchachos, estudiantes de la normal Raúl Isidro Burgos, aquí estoy.
Como ustedes ya saben o han visto, ellos fueron agredidos cobardemente, les dispararon a matar como si fueran maleantes. Los muchachos iban desarmados, no eran delincuentes.
¿Por qué el gobierno actúa de esa forma? Me llenan de coraje las actuaciones del gobierno, se supone que están para ayudarnos, porque no somos sus ovejas para que nos maten a la hora que se les dé la gana.
Estuvimos en Guerrero con nuestros representantes, que nos han ido ayudando a salir adelante, pero por parte del Estado no hemos tenido una respuesta positiva, una pista de que nuestros hijos estén con vida.
Por eso nos vimos en la necesidad de venir a hablar con el señor Presidente, a exigirle. Como le dije: “Yo no vine a pedir un favor, le vine a exigir como ciudadano mexicano que soy, que tengo mis derechos”.
¿Por qué su gobierno actúa de esta manera, acribillando a nuestros muchachos, agrediendo, comportándose de una manera muy inhumana?
¿Por qué el presidente de Iguala no dio la cara en el momento que pasaban los hechos? ¿Por qué no mandó traer a sus servidores para que rindieran cuentas?
En lugar de hacer eso, ustedes se dan cuenta que escapó, como las ratas cuando el barco se les hunde y salen huyendo.
Igualmente el gobernador, en lugar de actuar cuando vio que su presidente de Iguala no estaba respondiendo como debería de ser, como todo un hombre, hizo lo mismo que su compañero: huyó.
Eso me hace ver que son cómplices porque si no, hubieran dado la cara. Pero qué pasa, huyen como las ratas que son.
Por eso venimos a tener una entrevista con la persona más elevada, que es nuestro presidente de México. Como se lo dije: ¿acaso también va a salir huyendo como los demás?
Quiero que enfrenten las cosas, que den la cara, que nos resuelvan. Eso queremos: justicia, que nos regresen a nuestros hijos.
Cuando regreso a mi casa me da tristeza ver a mis hijos, saber que no les llevo nada. “Otra vez llegué sin nada, sin algo bueno, sin la noticia de que ya encontré a su hermano”.
Me da tristeza mirar por la calle del barrio donde vivo, me siento como un desconocido. Me da coraje con nuestro gobierno, yo pensaba que era más eficaz, pero ahora que me doy cuenta: no son ni el diez por ciento de lo que yo pensaba.


