(30 de octubre, 2014).- A más de un mes del ataque a 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, el presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Emilio Álvarez Icaza, criticó la situación de derechos humanos en México, por lo que exigió resultados concretos en las investigaciones sobre los hechos, al igual que sobre la masacre de Tlatlaya, Estado de México.
“Los recientes casos de desapariciones son incidentes extremadamente graves, pero no son aislados. Estamos hablando de miles de casos que se repiten. ¿Hay planes a corto plazo para la implementación de un protocolo especializado?”, manifestó por su cuenta el comisionado James Cavallaro.
Asimismo, Álvarez Icaza manifestó que el desafío en cuanto al uso de la fuerza es brutal.
“Lo lamentable es que son patrones que venían sucediendo antes. Lo dramático es la dimensión, pero no hay sorpresa (en que estos hechos sucedan)”, expresó el dirigente de la CIDH.
Por su parte, Jaqueline Saenz, de la asociación Fundar, advirtió que “a pesar de los esfuerzos del gobierno mexicano por mostrar el momento mexicano de crecimiento económico y prosperidad, esto no ha sido posible”.
En tanto, organizaciones encargadas de defender los derechos fundamentales presentaron ante la CIDH un informe acerca de las prácticas sistemáticas que ha llevado a cabo el Estado mexicano para reprimir cualquier tipo de voz opuesta o incómoda para el gobierno.
Esto debido a que por lo menos 20 defensores de derechos humanos se encuentran detenidos en Guerrero, según han denunciado las organizaciones que forman parte de las Jornadas Nacionales en Defensa de la Tierra, el Agua y la Vida.
La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos también ha expresado que las audiencias de la CIDH –iniciadas hace tres días– son una oportunidad para que el Estado mexicano admita las fallas estructurales que se han vuelto un obstáculo para dar acceso a la justicia en el país, además de comprometerse frente a nivel internacional con el objetivo de poner fin a la impunidad y reparar el daño a las víctimas.


