(01 de diciembre, 2014).- Diversas figuras perredistas han criticado la línea política que ha asumido su partido, principalmente con respecto a dos cuestiones: el respaldo a José Luis Abarca, exalcalde de Iguala, Guerrero, quien fuera señalado como el autor intelectual del ataque contra los normalistas de Ayotzinapa; y la sumisión de sus representantes ante el gobierno de Rafael Moreno Valle en Puebla.
Además, la mayoría coincidió en que la renuncia con carácter irrevocable de Cuauhtémoc Cárdenas ha profundizado la crisis del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Sobre la situación del sol azteca en el estado de Puebla, los militantes han advertido que en el 2015, el PRD se desfondará electoralmente.
El exdirigente de la institución política en Puebla, Miguel Calderón, indicó que “desde hace muchos años hemos venido señalando la crisis del sistema político mexicano, se pueden tomar como referencia la del 88 y los (hechos) que se consumaron en la candidatura de López Obrador, la violencia a la que se ha sometido al pueblo mexicano en los últimos años y el avance de la pobreza, y sobretodo el establecimiento de un círculo social dorado que se beneficia de la pobreza; la riqueza se crea pero no se reparte”.
De igual forma, agregó que al PRD “se le señala de manera muy puntual, todos los partidos están en este ambiente de descomposición y de falta de identidad, ante los avances democráticos que a tirones ha dado el pueblo mexicano. El PRD ahora se somete como tapete a los objetivos de una política neoliberal”.
“La izquierda no existe en Puebla. La liderea un agrupamiento que hace políticas entreguistas, contrarios a los postulados; esto nos lleva a hacer una profunda reflexión de que el pensamiento democrático progresista y liberal debe reagruparse ante una anemia política y ante una falta de liderazgos que existe en Puebla”, sentenció Calderón.

