(10 de febrero, 2015).- Un casó más de negligencia médica: En la ciudad de Torreón, Coahuila falleció Matha Yazmín Aguilera al habérsele negado atención hospitalaria adecuada y al momento.
Aguilera estaba embarazada de su segundo hijo y el pasado sábado 24 de enero por la madrugada despertó con algunas molestias estomacales que fueron atribuidas a la gastritis. Sin embargo al día siguiente su condición empeoró y fue trasladada a la Clínica del Magisterio de la ciudad norteña.
Su esposo llegó al nosocomio y su sorpresa sería mayor al ver que la ambulancia regresaba porque no había un médico para atender a su esposa pero la calma volvió a su ser al informársele que ahora iba hacia la Clínica de la mujer, misma que es especializada.
La angustia volvió y empeoró al ver que ni siquiera dejaron pasar a la ambulancia de la pluma de seguridad para ingresar a urgencias y sólo pasaron dos enfermeros a observar a la mujer que ya se encontraba desvanecida.
Tras más de cinco minutos sin respuesta se decidió trasladar a la afectada a la Clínica 16 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo anterior a las 8:30 horas. Desde que llegó al hospital un médico le notificó que la condición de su esposa era delicada y que se buscaría estabilizarla para salvar al bebé.
Para las 11:00 horas del fatídico sábado le fue notificado al esposo de la víctima que era padre de una bebé, misma que estaba en reanimación porque debió ser reanimada producto de las convulsiones sufridas por su madre. Y que su esposa tenía muerte cerebral y que debía ser trasladada a la Clínica de Especialidades número 71 de dicha dependencia.
Tras seis días sin recobrar el conocimiento Martha Yazmín falleció el pasado 31 de enero.
Su esposo lamenta que las leyes, que ya existen para situaciones similares a la de su esposa, no sean aplicadas y que los hospitales se encarguen de actuar sin humanidad ni conciencia. Como su caso hay muchos más a diario que no logran trascender y que ocurren en clínicas privadas o públicas.
Lo macabramente irónico es que apenas en noviembre del año pasado se gestó en Coahuila la Ley de Urgencias Médicas cuya primicia es privilegiar la vida. ¿Qué ocurrió entonces?


