(10 de febrero, 2015).- Jorge Ramos expresa que Peña Nieto hizo un anuncio, ante la prensa, la semana pasada donde dijo que iniciaría una investigación contra su persona por los conflictos de interés que ocurrían entre él, Luis Videgaray, su esposa, Angélica Rivera, y Grupo Higa. Al finalizar la presentación del nuevo secretario de la Función Pública, Virgilio Andrade, la sala guardó un silencio sepulcral. “Ya sé que no aplauden” dijo el mexiquense y de inmediato se convirtió en un fenómeno viral en las redes.
El anuncio de Peña no tiene nada para ser festejado sino todo lo contrario; ahora tiene un nuevo conflicto entre manos.
El nombrar a Virgilio Andrade podría parecer un avance en la lucha contra la corrupción, sin embargo el nombramiento sólo genera sospechas y no brinda mayor credibilidad a la investigación sólo la mancha más.
Pero imaginemos lo contrario, imaginemos que al finalizar la investigación, misma que, hipotéticamente, contó con el apoyo y transparencia de todos en pro de Andrade, se descubre que Peña, Videgaray y Rivera han cometido los actos ilegales y no éticos que se les acusa. ¿Ahora qué? ¿Peña Nieto renunciará? ¿Despedirá a su viejo amigo Videgaray? ¿Su esposa enfrentará alguna consecuencia? Desde luego que no, no y no.
Sin embargo tendremos que dar a Andrade unas semanas, y el beneficio de la duda. Veamos; su honor y reputación están en juego. Quizá nos sorprenda y se convierta en un paladín real anti corrupción. Si hace bien su trabajo todos los políticos se pondrán a temblar, si no será la burla para el resto de su carrera.
De cualquier manera soy complaciente para ayudar a Andrade con el inicio de su prueba. A continuación presento una serie de preguntas que Peña debe contestar respecto a una de sus propiedades:
1.- En 2005 Peña Nieto compró una casa vacacional en Ixtapa de la Sal de una compañía que es dueña la familia San Román. Posteriormente se comprobó que firmas, de las cuales son dueños los San Román, obtuvieron 100 millones en contratos con el gobierno de 2005 a 2011, periodo en el que Nieto fue gobernador del estado de México, y desde que se le nombró presidente han ganado al menos 40 millones en contratos. ¿Es factible imaginar que Peña hizo negocios con contratistas a los que después beneficiaría? Esto generaría sin duda un conflicto de intereses a menos que compruebe que no existe conexión alguna.
2.- ¿Cómo pagó la casa de Ixtapa? Él alega haber pagado 5.6 millones de pesos en efectivo. ¿Cómo los consiguió? Cuando era secretario administrativo del estado de México, de abril de 2000 a octubre de 2002, tenía un salario de 97 mil pesos al año. Después fue diputado estatal de septiembre de 2003 a enero de 2005 ganando 60 mil pesos al año. Tras conocer estos datos, brindados por el profesor Ernesto Villanueva, no se encuentra fácilmente la lógica entre su sueldo y el costo del inmueble.
3.- En 2009 durante una entrevista, al entonces gobernador del estado de México, le hice la pregunta de si era millonario. “No, no lo soy”, insistió. Después le pregunté que si todo su dinero, almacenado en el banco, era producto de sus salarios, “Sí”, me dijo. De ser así ¿cómo pagó, en efectivo, por la casa cuatro años antes?
4.- En el informe de sus riquezas argumentó que a finales de 2013 tenía más de 12 millones de pesos. Si no era millonario en 2009 ¿Qué hizo para convertirse en uno cuatro años después? Como gobernador ganaba aproximadamente 129 mil 700 al año, como presidente 196 mil al año. ¿Cómo lo consiguió entonces?
Él sabe que la adquisición de la casa en Ixtapa es un problema para él, tal y como los otros dos hogares. “Estoy seguro que parece que fueron adquiridos por una fechoría”, dijo la semana pasada, “pero no fue así”.
Hoy tiene la oportunidad para probarlo.
Lo peor que podría pasarle a Peña es que la investigación de su conflicto de intereses se convierta en otro conflicto de intereses y el riesgo de que eso ocurra es grande cuando él mismo designa a un aliado para que lo investiguen.
Así que dejemos que Andrade haga su trabajo, de cualquier manera el Congreso debe nombrar a un fiscal independiente para llevar una investigación paralela. Este asunto es demasiado para dejarlo en sus manos.

