(25 de agosto, 2015); En su, la Comisión especial de seguimiento por la contaminación de los ríos Sonora y Bacanuchi de la Cámara de Diputados, establece que la empresa Buenavista del Cobre, propiedad de Grupo México “mintió desde un primer momento, no informó oportunamente a las autoridades sobre el derrame y ha mostrado indolencia ante la magnitud del problema” que representaba la contingencia ambiental que provocó el 6 de agosto de 2014.
Precisa que, de acuerdo a datos proporcionados por la Comisión Nacional del Agua, en el primer mes de contingencia las afectaciones suman 702.8 millones de pesos, muy por encima de los mil 140 millones que reportara la comisión presidencial en todo un año de actividades.
El documento concluye que se debe exigir a la Secretaría de Economía la cancelación de la concesión otorgada a Grupo México tras el derrame de 40 millones de metales tóxicos que afectó a 25 mil habitantes de siete municipios sonorense y mantiene en riesgo a la capital sonorense, porque los más de 70 toneladas de desechos mineros se sedimentaron en la presa que la abastece.

