(03 de octubre, 2015).- El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, declaró a través de un comunicado de prensa, que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es una pieza clave en el Sistema Interamericano, al que acuden los más desprotegidos del hemisferio, por lo que respaldó la tarea de la delegación de la Comisión que ayer concluyó su visita in loco a nuestro país, para constatar las condiciones que prevalecen en materia de derechos humanos.
Almagro sostuvo que el gobierno de Peña Nieto puede estar de acuerdo o no con algunas de las conclusiones de la Comisión, pero resaltó que lo importante es que esta pueda trabajar con las debidas garantías en México.
El secretario de la OEA recordó que la administración federal de nuestro país se comprometió a seguir financiando las labores del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) designado por la CIDH para investigar la desaparición de los 43 jóvenes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, ausentes desde hace ya un año, luego de la agresión de que fueron víctimas a manos de policías municipales de Iguala y Cocula.
Ayer la delegación de la CIDH declaró que “constató en terreno la grave crisis de derechos humanos que vive México, caracterizada por una situación extrema de inseguridad y violencia; graves violaciones, en especial desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y tortura; niveles críticos de impunidad y una atención inadecuada e insuficiente a las víctimas y familiares. El efecto de la violencia y las violaciones a los derechos fundamentales es especialmente grave y desproporcionado sobre personas en situación de pobreza, personas migrantes, solicitantes de asilo, refugiados y desplazados internos, mujeres, niños, niñas y adolescentes, defensoras y defensores de derechos humanos, periodistas, pueblos indígenas, personas lesbianas, gay, bisexuales y trans (LGBTI), entre otros”.
También agregó que “la CIDH recibió reportes en múltiples zonas del país sobre la falta de justicia para las víctimas de graves violaciones a los derechos humanos y sus familiares. En particular, es alarmante la cantidad de procesos penales que permanecen estancados por años en el proceso de investigación, sin que se ejerza la acción penal y, por lo tanto, sin que se dicte sentencia”.
La Comisión advirtió al Estado mexicano que “es inaceptable cualquier tipo de represalia o estigmatización que emprenda un Estado motivada por la participación o el accionar de personas u organizaciones ante los órganos del sistema interamericano, en ejercicio de sus derechos convencionales”.


