(21 de Diciembre, 2015).- A consecuencia de la inseguridad que se presenta en el país, en 14 de las 32 entidades federativas se registran eventos por desplazamiento forzado masivo por violencia.
De acuerdo con el Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno, en el caso de México el fenómeno aumentó desde diciembre de 2006, cuando el gobierno de Felipe Calderón anunció “la guerra contra el narcotráfico”, situación que provocó continuas violaciones a los derechos humanos.
En 2014, en casi la mitad de los estados del país se registraron 141 eventos de desplazamiento forzado masivo.
La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2014, presentada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía y el Consejo Nacional de Población identifica que en los cinco años anteriores 20 entidades ganaron población por efecto de la migración interna, entre las cuales destacan Colima, Querétaro, Baja California Sur y Yucatán, con un registro de entre cuatro y dos por puntos porcentuales. Pero 11 entidades muestran números negativos, es decir, que han perdido población en su territorio, entre los cuales sobresalen la ciudad de México, Tamaulipas, Sinaloa, Guerrero, Chihuahua y Michoacán.
La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (Cmdpdh) reveló a través de su informe “Desplazamiento interno inducido por la violencia: una experiencia global, una realidad mexicana” que los desplazamientos forzados se deben principalmente por la intolerancia religiosa, conflictos comunales, y disputa de tierras y recursos naturales.
Uno de los casos más recientes ocurrió en octubre pasado, cuando pobladores de la Sierra de Durango decidieron migrar de sus comunidades, debido a que arribaron elementos de la Marina en busca de Joaquín Guzmán Loera, provocando diferentes violaciones a los derechos humanos.


