(03 de Enero, 2016).- Los primeros meses del gobierno de Silvano Aureoles en Michoacán han estado marcados por la violencia, pues tan sólo en la última semana de diciembre se registraron tres ejecuciones diarias.
Del 1 de octubre a la fecha se han reportado 99 ejecuciones en Michoacán, de las cuales 21 se confirmaron del 23 al 29 de diciembre en diferentes puntos de la entidad.
En dos casos, los homicidas presentaron mensajes en las víctimas, sellos que impuso la Familia Michoacana y que posteriormente adoptaron Los Caballeros Templarios, aunque no se habían registrado casos así en 2015.
Los hechos de violencia han ocurrido tanto en la capital Morelia, como en las localidades de Pátzcuaro, Apatzingán, Zamora, Ecuandureo, Tepalcatepec, Aquila y otros municipios.
Aunque Aureoles se comprometió a disminuir los índices delictivos en Michoacán, las ejecuciones se incrementaron en el último tramo del año pasado.
Carlos Rosales Mendoza, ex operador del Cártel del Golfo, quien facilitó la incursión de Los Zetas al territorio michoacano a inicios de la década pasada, fue uno de los asesinados en los últimos días.
Conocido como “El Tísico”, el narcotraficante fue hallado con varios balazos y signos de tortura junto con otros tres hombres, cuya muerte se pudo haber provocado por un reacomodo entre el crimen organizado, pues tanto el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como las células escindidas de los Caballeros Templarios pretenden tomar el control.
Asimismo, el subdirector de Policía en el municipio de La Unión, Guerrero, Rómulo Pérez Romero, fue acribillado a balazos el 25 de noviembre en la localidad de Lázaro Cárdenas.
La mayoría de los homicidios ocurrió de manera violenta, los cuales no han sido esclarecidos por las autoridades.


