(12 de Enero, 2016).- El gobernador de Morelos, Graco Ramírez, aceptó que al menos 13 alcaldes fueron amenazados por el crimen organizado antes de rendir protesta.
El mandatario estatal refirió que el asesinato de la alcaldesa de Temixco, Gisela Mota, tuvo la intención de sembrar el terror en el estado por parte del crimen organizado.
Agregó que los integrantes de la delincuencia organizada les exigieron a los alcaldes electos rechazar el mando único y destinar el 10 por ciento del presupuesto municipal al pago del derecho de piso.
Pidió al gobierno federal el apoyo para implementar medidas especiales de seguridad en la entidad ante la delincuencia que se percibe.
El 29 de diciembre firmó un acuerdo con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para echar a andar el Operativo Delta con la intervención de 300 elementos de la Gendarmería y de la Policía Federal.
El gobernador perredista mencionó que la aplicación del mando único en el estado fue un acto de autoridad y no de “autoritarismo”, pese al desafío del alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco.
Insistió que el grupo de Los Rojos ordenó el asesinato de la alcaldesa de Temixco, el cual ha intentado intimidar al gobierno estatal al arrojar un cuerpo desmembrado cerca de las instalaciones de la Comisión Estatal de Seguridad Pública.
Por lo cual defendió el mando único para preservar la seguridad de los habitantes de Morelos.


