En el 2016 el PRI ha dado inicio al carro completo, ganó la elección extraordinaria en Colima, exhibiendo su habitual repertorio: Quema de boletas, robo de urnas, balaceras, compra de voluntades, espionaje telefónico, cosas típicas. El Instituto Nacional Electoral (INE) hizo el ridículo. El PAN reconoció los resultados y espera que no persigan a los que sufragaron a su favor. El virtual ganador el priísta Ignacio Peralta piensa lo contrario, investigará a su antecesor Mario Anguiano por presunto desvío de recursos e iniciará una indagatoria en contra del candidato panista a la gubernatura Jorge Luis Preciado que presuntamente encabeza una red de trata de personas. El comportamiento de la población parece claro, desechan la pluralidad que no ha traído los beneficios que ellos imaginaban, prefieren creer en la fantasía de que la violencia se detendrá si volvemos al viejo régimen de un partido hegemónico autoritario que controlaba todo.
A este panorama se añade que los priístas aparecen como favoritos en encuestas pagadas en Oaxaca y Puebla en poder de la oposición. En las otras diez entidades donde habrá cambios de administración también van arriba. De seguir esta tendencia, al finalizar el próximo año estarían gobernando 25 entidades. Entre los más beneficiados se encuentra el presidente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones Rivera quien es un digno representante de la antidemocracia y la opacidad política, se le ve sonriente, ha puesto la primera piedra de un camino rumbo a Los Pinos. Aprovecha su racha ganadora y confía que pueda justificar sus acciones Humberto Moreira Valdés, ex mandatario coahuilense, (2005- 2011) detenido en España bajo los cargos de lavado de dinero, malversación de fondos públicos, cohecho y asociación criminal. El acusado se declaró inocente, aseguró que las transferencias a sus cuentas bancarias del 2013 al 2014 por un monto de 200 mil euros son resultado de su trabajo. El blanquiazul demandó la separación del gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, para evitar cualquier obstáculo en la investigación. El caso se discutirá en la Comisión Permanente de la Cámara de Diputados.
La detención de Moreira Valdés (fue a petición de los Estados Unidos), revela la impunidad que gozan algunos políticos en México, era evidente que había desfalcado a su entidad y no sucedió nada. Difícilmente se sabrá quien lo protegió, la justicia está sesgada a favor del PRI y sus aliados. Arturo Escobar y Vega, dirigente del Partido Verde Ecologista acusado de delitos electorales se encuentra libre. En cambio, Kate del Castillo no ha corrido con la misma suerte, la Procuraduría General de la República la citó a declarar en calidad de testigo como parte de una indagatoria que inició la dependencia debido a sus posibles actividades de lavado de dinero derivadas del Cártel de Sinaloa. La actriz será cuestionada sobre los motivos de la reunión que sostuvo con Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias El Chapo.
En este contexto, el blanquiazul y los perredistas en vez de estar pensando en realizar alianzas que han arrojado malos resultados, deberían plantearse una estrategia común para presionar al PRI en la comunidad internacional que permita elecciones con un piso parejo. Vale la pena recordar que el triunfo del panista Ernesto Ruffo Appel en 1989, en Baja California, se logró después del cuestionado proceso electoral de 1988 donde Carlos Salinas de Gortari se impuso con la ayuda del gobierno federal y el respaldo del PAN. Luego vinieron otros triunfos de la oposición. De manera paulatina se han ido dando los cambios democráticos, sería lamentable retroceder.

