(05 de marzo, 2016).- Uno de cada cuatro adultos mayores en México recibe pensión por sus años de servicio laboral en su vida productiva, señala un análisis del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Según informes de censos y encuestas de ingresos y gastos de los hogares de los últimos siete años, las personas se retiran al ser octogenarias, y lo hacen porque les faltan fuerzas para seguir.
Gran número de trabajadores continúan laborando hasta que sus capacidades físicas lo permiten, afirmó la investigadora de dicho instituto, Berenice Ramírez López.
A su vez señaló que “lo más grave que sólo uno de cada cuatro adultos mayores de 60 años reciba una pensión es que, si no hay una modificación en esta dirección, la pobreza seguirá en aumento en la vejez”.
Explicó que de los nueve millones 455 mil mayores de 65 años, cinco millones 155 mil son mujeres. “El escenario se hace más complejo para las mujeres porque aportaron menos a este tipo de subsidios cuando estaban en edad productiva o, por no contar con un trabajo protegido, se quedaron en estado de vulnerabilidad”, dijo.
En otros datos, 25 de cada 100 mayores de 60 años recibe un ingreso por los años trabajados; la UNAM advierte que el problema va en aumento, ya que en México, 75 de cada 100 adultos mayores no cuentan con una pensión, de acuerdo con un análisis del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
En cuanto a los salarios, la investigadora comentó que de ese segmento 31% gana un salario mínimo y 23% tiene una pensión, aunque ésta no supera los dos salarios mínimos.
Además, un porcentaje importante no percibe lo suficiente para su alimentación, “por ello, su situación se considera uno de los problemas graves que no se han corregido con las reformas instrumentadas”.
Lo que tiene que ver con la falta de sistemas de protección en este apartado y pensiones adecuadas.“Este escenario se hace más complejo para las mujeres, porque son las que aportaron menos a este tipo de subsidios cuando estaban en edad productiva o por no contar con un trabajo protegido, se quedan en estado de vulnerabilidad”.
Ramírez López explicó que hoy, 9.4% de los mexicanos tiene más de 65 años, cuando en la década de los 50 este índice era de cinco puntos porcentuales. Ante esta situación de vulnerabilidad que enfrentan los adultos mayores, la experta afirmó que una de las preocupaciones mayores es la seguridad económica en la edad adulta, porque no se le ha dado importancia social a cómo enfrentarán los ancianos los retos de ingreso para las cosas elementales, como alimentación y vivienda, o cómo solventarán las afectaciones de salud.


