(06 de marzo, 2016).- Las mujeres mexicanas y de todo el continente latinoamericano, que son portadoras del VIH sufren “elevados” niveles de violencia, “tratos crueles y degradantes”. Además de agresiones físicas, se les restringe el derecho a la salud, algunas son forzadas a someterse a esterilización, tienen tasas de analfabetismo y desempleo más altas que los hombres portadores del virus y la gran mayoría son madres, asegura la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM).
Órgano que dio a conocer la información mediante un informe. Ahí se precisa que 85% de las mexicanas con dicha enfermedad tienen hijos, mientras el porcentaje de padres es apenas de 17. Hasta noviembre de 2015, un total de 178 mil 591 personas sabían que tenían sida. De ellos, 32 mil 105 son mujeres; es decir, casi 18%, según la Secretaría de Salud.
El virus afecta económicamente a todos quienes lo padecen, pero debido a que hay más mujeres analfabetas con VIH, es más difícil que tengan trabajo. La proporción de desempleadas en México es de 45.8%, una de las tasas más altas de la región. “Esta situación genera un círculo vicioso que vincula VIH con la pobreza entre las mujeres”, afirma la Comisión.
Se explica que para ellas los riesgos y consecuencias de contraer esa enfermedad son mayores. “Las mujeres padecen con más frecuencia violencia física, sexual, emocional y patrimonial. En estos casos es difícil que se protejan del VIH, pues no pueden negociar sexo seguro, ni rechazar relaciones sexuales no deseadas”. Luego, “no se realizan la prueba y no buscan tratamiento” si se contagian, concluye la CIM.
El informe Derechos humanos de las mujeres que viven con VIH en las Américas incluye también a transexuales. Reporta que México es el país donde más se les ataca física o verbalmente: 72% han registrado agresiones.
41% de las mexicanas han recibido malos tratos en los servicios de salud por tener sida. La CIM menciona que de 337 entrevistadas en cuatro naciones mesoamericanas, en México 20 de ellas reportaron haber sido “presionadas u obligadas” a esterilizarse. El informe explica que sólo 14% de las que viven con VIH recibieron asesoría sobre las opciones reproductivas.


