(22 de abril, 2016).- El gobierno debería reconocer que los actos de tortura de militares y policías tienen un carácter generalizado y “asegurar que los responsables rindan cuentas ante la justicia” declaró Human Rights Watch (HRW) al calificar como insuficientes las disculpas del general Cienfuegos, secretario de la Defensa Nacional.
HRW detalló que Salvador Cienfuegos “resto valor al mensaje” sobre el respeto a los derechos humanos por integrantes de las Fuerzas Armadas al expresar que el caso de tortura contra una mujer de Ajuchitlán por parte de elementos del Ejército y Policía Federal fue un incidente aislado que “empaña la actuación honorable” de miles de militares.
“Los soldados podrían fácilmente interpretar que el verdadero error no fue haber cometido el abuso, sino haber sido grabados mientras lo hacían”, recalcó.
La tortura en México es un problema crónico practicado las Fuerzas Armadas como por policías de todos los niveles, por lo que si se pretende que en el país haya avances en la erradicación de ésta, primero se debe reconocer la magnitud del problema, acatando la investigación de todos los casos y no sólo los que se llegan a reproducir en redes sociales, señaló HRW.
Añadió que tienen en su poder numerosos casos de tortura en los últimos años los cuales incluyen asfixia con bolsas de plástico, simulacros de ahogamiento, descargas eléctricas, tortura sexual, amenazas de muerte y golpizas.
Por lo que calificaron que en México los casos de tortura quedan impunes porque el gobierno durante el período de 2005 a 2013 sólo ha informado sobre 5 condenas.


