(02 de junio, 2016).- Durante un encuentro sobre violencia obstétrica impulsado por la Red de Mujeres de la Federación Iberoamericana del Ombudsman (FIO) y la Defensoría del Pueblo de Costa Rica, la Presidenta de la Comisión de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Baja Californa (CEDHBC), Adriana Olvera Rodríguez, apuntó que este es un fenómeno que vulnera los derechos humanos de las mujeres y que no es sólo un problema de salud, sino cultural y de relaciones de poder.
“Las mujeres con discapacidad muchas veces son asumidas como objetos de cuidado y no como sujetos de derecho, lo que contribuye a que sean más propensas a vivir violencia obstétrica, pues su cuerpo se asume como un territorio que no les pertenece”, dijo.
Dijo también que los derechos a la autonomía reproductiva, a la igualdad, al trato digno, a la no discriminación, al acompañamiento y a vivir una vida libre de violencia se ven comprometidos cuando existe violencia obstétrica.
Puntualizó que, según la Unesco, la violencia obstétrica puede definirse como el tipo de violencia ejercida por los profesionales de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres. Esta práctica es una consecuencia casi inevitable de la aplicación del paradigma médico vigente en muchos países. No obstante, cabe mencionar que el concepto de violencia obstétrica aún está en construcción.
Y que se trata de una forma de violencia de género y de violación a los derechos humanos muchas veces ignorada.
La Presidenta de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDHBC), subrayó que es importante que en los países de Iberoamérica se implementen políticas públicas orientadas a garantizar a las mujeres el derecho a la protección de la salud, particularmente durante el embarazo, parto y puerperio.


