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#MedalladeHorror Iglesia milita para frenar derechos de la comunidad LGBT

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(20 de junio, 2016. RevoluciónTRESPUNTOCERO).- La propuesta presentada por Enrique Peña Nieto de modificar el Código Civil federal que garantiza derechos para  las personas homosexuales como lo es el matrimonio y la posibilidad de constituir una familia a través de la adopción, ha generado, como lo declaró El Universal , una división en la sociedad mexicana, las personas que están a favor y en contra, debate que no es específico de este año, ni de México.

Mientras que políticos del PRI, PAN, PVEM aseguran que se debe revisar detalladamente la iniciativa de Peña, militantes de religiones como la católica no han dejado de recalcar su doble discurso, en el cual llaman a respetar y acoger en la sociedad a las personas homosexuales siempre y cuando vivan en castidad ya que sus actos “son contrarios a la ley moral y por tanto, constituyen un pecado grave”.

“La Iglesia acepta a las personas homosexuales como hijos de Dios y como miembros de la Iglesia llamados a vivir en castidad toda su vida.

Lo que nunca podrá aceptar la Iglesia, son las prácticas o actos homosexuales, que en todo momento son pecaminosos, por ser contrarios a la naturaleza humana y al plan de Dios para los hombres”, se lee en uno de los tantos escritos de la Arquidiócesis de México en la editorial Desde la Fe.

En otro escrito titulado “3 cosas que te urge SABER sobre la peligrosa iniciativa del Presidente”, se exige  al Congreso mexicano, que se rige constitucionalmente por ser un Estado laico, no aprobar la iniciativa a favor de los derechos de los homosexuales, y han calificado de forma despectiva la iniciativa,  asimismo  han incitado a la sociedad a no apoyar la propuesta que representa desarrollo en materia de derechos humanos:

“Expresa tu oposición. Organízate con personas de tu iglesia para acudir a las marchas o manifestaciones de protesta contra esta iniciativa absurda. Comparte en redes sociales los mensajes y videos que están circulando, en los que se denuncia la perversa ideología de género que hay detrás de esa iniciativa, y las graves consecuencias que tendría. Participa firmando las peticiones a los legisladores para exigirles que no la aprueben. Puedes firmar aquí:  bit.ly/1NHdcGg  y también aquí: bit.ly/1TlWePY. Pon mucha atención para saber qué legisladores apoyan esta iniciativa, y tómalo muy en cuenta para no votar por su partido en futuras elecciones”.

Ante tal declaración, la senadora perredista Angélica Peña  ha instado a  la Secretaría de Gobernación (Segob) a investigar posible proselitismo; asimismo cuestionó la postura eclesiástica de “oponerse al reconocimiento y ejercicio pleno del derecho de cualquier persona mayor de 18 años de edad a contraer matrimonio con motivo de sus preferencias sexuales o cualquier causa que afecte su dignidad” advirtiendo que ello “es contrariar  la Constitución, específicamente, lo previsto en su artículo primero sobre el derecho a la igualdad y la no discriminación”.

Y agregó que más allá de referéndums u opiniones, “los derechos humanos deben ser respetados por todos y el Estado laico debe prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los mismos”.

Héctor Salinas, coordinador del programa de estudios en disidencia sexual de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, ante las declaraciones de la Iglesia comentó  que “la jerarquía católica puede tener razón en desconocer este tipo de matrimonio; sin embargo no tiene derecho a militar para prohibir que personas del mismo sexo puedan casarse. Ellos están defendiendo una ideología. Es fundamental recordar que estamos hablando de un matrimonio civil y que es una demanda de derechos humanos a un Estado laico”.

Es conocido que las organizaciones civiles son las que más han luchado por conseguir poco a poco derechos, que por el simple hecho de ser personas y humanos, les corresponden a la comunidad LGBTTTI; asimismo los partidos como Movimiento Regeneración Nacional (Morena)  y el Partido de la Revolución Democrática  anteriormente han presentado su postura a favor de las personas homosexuales y han propuesto iniciativas, como lo hizo en 2013 el senador perredista Fernando Mayans, quien abogó por el matrimonio igualitario a nivel nacional.

El discurso en contra siempre ha sido, principalmente por la Iglesia, que el matrimonio gay es “inmoral”, propicia que las personas terminen con una “grave enfermedad” de transmisión sexual,  provoca “daños a la salud física, psicológica y espiritual”; así como que la adopción entre personas del mismo sexo es “injusta” ya que provoca afectaciones graves en la educación y formación  de los infantes.

Cabe recalcar que  el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, declaró que dicha conformación familiar como una “derrota para la humanidad”; así como el obispo de Aguascalientes, José María de la Torre Martín, quien el año pasado comparó la homosexualidad con una enfermedad, y recientemente dijo que la iniciativa sólo es en perjuicio de México.

Por su parte especialistas como psicólogos, médicos, sociólogos y personas de la sociedad civil (sean o no de la comunidad LGBTTT) a nivel nacional e internacional  han rechazado dichas posturas en contra y con base a investigaciones han mostrado el por qué están a favor del matrimonio y la adopción entre personas del mismo sexo.

En estudios específicos como el realizado desde 2010, a petición del ministro Sergio Valls, por la Universidad Nacional Autónoma Mexicana (UNAM) sobre los matrimonios entre parejas del mismo sexo y adopción,  concluyó y descartó que existiera algún tipo de  impacto negativo en los infantes adoptados por homosexuales.

“El interés superior de los menores consiste en su bienestar físico-mental, así como en el derecho a tener una familia o ser reintegrados en una familia cuando carecen de ella. Tanto las familias heteroparentales como las homoparentales pueden ofrecer las condiciones adecuadas para criar, cuidar y educar a niños (as) huérfanos o abandonados”, declararon los doctores Juliana González y Jorge Enrique Linares, del Seminario de Ética y Bioética de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Con base en otras investigaciones como “Mothers, Fathers, Families, and Circumstances: Factors Affecting Children’s Adjustment (Madres, Padres, Familias y Circunstancias: Factores que Afectan la Adaptación de los Niños)”; “Psychosocial Adjustment, School Outcomes, and Romantic Relationships of Adolescents With Same-Sex Parents (Adaptación Psicológica, Resultados Escolares y Relaciones Románticas de Adolescentes con Padres del Mismo Sexo)”; y “Delinquency, victimization, and substance use among adolescents with female same-sex parents (Delincuencia, victimización y consumo de sustancias entre los adolescentes con padres del mismo sexo) ”, se ha resuelto:

·         Que la orientación sexual tiene nula o poca importancia en los problemas de desarrollo de los niños.

·         Las relaciones y el comportamiento sexual de las y los hijos no se asocia con el tipo de familia, es decir, las compuestas por personas del mismo sexo frente a padres de sexos opuestos.

·         Descarta la creencia que los hijos de familias homosexuales tienen mayor riesgo de ser delincuentes o drogadictos; ya que se comprobó que los jóvenes que mantienen una relación cercana con sus padres reportan comportamientos menos delictivos y nulo consumo de drogas, es decir,  depende más de la calidad de relación padres-adolescentes y no del tipo de familia en la que viven.

·         No hay ningún deterioro para las y los niños que crecen con padres del mismo sexo  y el problema es más sobre las estigmatizaciones ajenas sobre lo que es o no una familia.

Sin más y pese a que también han habido testimonios de hijos de padres del mismo sexo que están en contra de la adopción gay al asegurar que las y los niños no son objetos y crecer con la ideología impuesta, que una familia debe conformase por una mujer y un hombre, se comparte un fragmento del testimonio de Zach Wahls, quien fue  adoptado y educado por dos mujeres.

“Y creo que lo importante es que nuestra familia no es tan diferente a cualquier otra familia de Iowa. Cuando estoy en casa vamos a la Iglesia, cenamos juntos, vamos de vacaciones, tenemos también nuestros malos momentos, nuestras peleas.

Pero somos de Iowa, no esperamos que nadie solucione nuestros problemas o que luche nuestras batallas, sólo esperamos un trato justo e igualitario de nuestro gobierno.

Siendo estudiante de la Universidad de Iowa el matrimonio del mismo sexo surge frecuentemente en nuestro debate de clase y la pregunta a la que siempre conlleva es ‘¿pueden los gays siquiera criar niños?’. Y la conversación se queda en silencio porque la mayoría de la gente no tiene respuesta. Entonces yo levanto la mano y digo ‘Yo fui criado por una pareja gay, y lo estoy haciendo bastante bien’. Obtuve un 99 por ciento en el ACT, soy eagle scout, soy dueño y operador de una pequeña empresa, si fuera su hijo señor Presidente, lo haría sentir muy orgulloso.

No soy diferente a ninguno de sus hijos, mi familia realmente no es diferente a la de ustedes, después de todo el sentido de sus familias no deriva del hecho de que el Estado les haya dicho ‘están casados, felicidades’. No, el sentido de la familia deriva del compromiso con el otro, de trabajar durante los tiempos difíciles y poder disfrutar los tiempos buenos. Deriva del amor que nos une. Eso es lo que hace una familia. Lo que van a votar no es para cambiarnos. No es para cambiar nuestras familias. Es para cambiar la ley que abusa de nosotros, cómo nos trata. Están votando por primera vez en la historia de nuestro Estado para codificar la discriminación en nuestra Constitución.

Durante las próximas horas estoy seguro que escucharemos muchos testimonios acerca de lo peligroso que es tener padres gays. Pero en mis 19 años ni una sola vez me he encontrado con un individuo que se diera cuenta que fui educado por una pareja gay. ¿Y saben por qué?. Porque la orientación sexual de mis padres no ha tenido ningún efecto en mi carácter.”

El matrimonio y la adopción entre personas del mismo sexo debiera ser un derecho que no tendría que ser peleado porque por el simple hecho de ser humanos les corresponde, sin embargo, México sigue ahogado en ideologías religiosas que se basan en una “ley moral” que sólo les permite ver blancos y negros y no más allá.

Lamentable que la Iglesia católica en México piense que es una anormalidad y hasta una enfermedad ser una persona homosexual, que lo único que debiera representar es la diversidad que nos caracteriza como personas en este mundo, y que estás ideologías sigan limitando y bloqueando una vida más libre y equitativa.

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