(22 de junio, 2016).- Suman nueve personas que perdieron la vida el pasado domingo en Asunción Nochixtlán, San Pablo Huitzo y la capital de Oaxaca tras el desalojo violento y represión por parte de policías federales.
El Observatorio Ciudadano de Derechos Humanos, declaró que el número de muertos es mayor, pero por su parte el fiscal general del estado, Joaquín Carrillo Ruiz, sostiene que son ocho el las personas asesinadas durante la masacre en Oaxaca, y que no pueden contar otras muertes porque los cuerpos no han sido puestos a disposición de la Fiscalía General Estatal.
El nombre de la novena víctima es Jován Azarel Galán Mendoza de 18 años de edad, quien murió a causa de una bala de un arma de fuego en Trinidad de Viguera; él trabajó el pasado 19 de junio, ya que es empleado de la empresa Transmisiones AMCO, ubicada cerca del conflicto.
“Mi hijo iba pasando y le tocó”, aseguró pata La Jornada el padre de Jován Azarel, Alejandro Galán, quien detalló que su hijo por curiosidad y por la cercanía del trabajo con el hecho, se asomó para observar y en ese momento fue herido por la bala que le provocó la muerte.
Fue llevado a la clínica más cercana por el grupo de manifestantes, aunque no de inmediato porque el ataque de la policía federal continuaba, al llegar fue declarado muerto por desangre, la bala entró del lado izquierdo del tórax.
Por su parte los activistas, organizaciones y maestros de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) entregaron a la familia de la víctima donativos en efectivo el día de ayer que fue velado y sepultado en el panteón municipal de San Jacinto Amilpas.


