spot_img

Democratización de medios: elegir en libertad

- Anuncio -

Por: Zazil Carreras

Tw: @ZazCarreras3_0

La democratización de los medios es un término que las personas comprenden desde su propia perspectiva, pero con el mismo sentido: la libertad de informar o no hacerlo, sobre temas que sean de relevancia para la población.

Esta libertad debe ser plena y además debe brindar oportunidades a las personas para elegir cómo se informan, a través de qué medio, en un espacio de competencia y cooperación en el cual si un medio informa en un sentido, siempre exista otro que informe desde otra perspectiva.

Los medios de comunicación en muchos países han sido utilizados para causar efectos específicos durante momentos relevantes como las elecciones de un país, un golpe de Estado, manifestaciones e, incluso, en momentos en los que se decide si una ley es viable o no, los medios actúan de manera indirecta, a través de los ciudadanos, en la toma de decisiones sobre la vida política de las sociedades.

La importancia de la democracia en medios reside en que no sólo deben atender la agenda informativa que les interesa, sino la que la sociedad también informe sobre los temas que para ella son relevantes y que le afectan, sin que existan filtros de por medio. Esto no quiere decir que serán los ciudadanos quienes aparezcan en las pantallas o en los textos, o quienes sean escuchados a través de los micrófonos, lo que significa es que todas sus voces sean escuchadas y el contenido de los medios sean adecuados a las necesidades que plantea la sociedad misma, sin que existan filtros para acallarla.

En nuestro país existen grandes monopolios que informan para politizar y politizan para decidir. Esto no significa que la gente no tenga la capacidad de decidir por sí misma sobre los temas de relevancia nacional, pero sí significa que una mayor carga de contenido informativo –en su mayoría, tendencioso- se difunde en mayor medida que el contenido de competencia que equilibraría la toma de decisiones de una población.

La gente decide, como espectador, como escucha o como lector, sobre lo que quiere o puede decidir, pero ¿realmente toma una decisión libre cuando lo que todos los medios, en todos los espectros informativos, le ofrecen el mismo contenido?

En México tenemos el claro ejemplo del resultado de la información monopólica. Un presidente mediático ocupa la silla presidencial, creado por los medios, difundido a través de ellos, en una competencia electoral poco equitativa en la que se dio una cobertura especial de campaña a Enrique Peña Nieto, sobreexponiendo a la sociedad a su imagen tanto en las calles como en los hogares a través de la radio, la prensa escrita y la televisión.

Sin duda alguna esto no quiere decir que el resultado de la victoria de Peña Nieto no hubiera sido el mismo de otra manera, pero sí significa que los medios decidieron por la sociedad qué debía saber o no saber, y la sociedad no tuvo la posibilidad de comparar información, valorar contenidos, ni decidir en libertad sin influencias de tipo mediático.

Todos los medios de comunicación, sin excepción, proveen una imagen personal de la realidad, consideran contenidos que definen su agenda y finalmente esto los lleva a resaltar los puntos informativos que a su parecer son relevantes. Ésta es la misión de todos los medios y por ello deben existir todos, a disposición de toda la sociedad, en todos las regiones de un país, para que la información pueda contrastarse y sólo entonces la sociedad podrá decidir en libertad.

Entre la igualdad no puede elegirse diferencia alguna. Cuando los medios presentan lo mismo, cuando distorsionan la información, cuando la marginan, cuando la ignoran o cuando refleja o produce lo que las élites piden, no existe una verdadera democracia.

 

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER