(22 de julio, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Guadalupe Fernández Martínez llegó puntual a la cita en el Auditorio “Divino Narciso” de la Universidad del Claustro de Sor Juana. Tomó su asiento y con delicadeza sacó una foto enmicada del interior de una bolsa de plástico negra, la miró un momento con tristeza, acarició con su mano el rostro joven de un muchacho, se acomodó un listón verde sobre su cuello y en su pecho quedó colgando ese cartelito que la ha seguido durante siete años por todos lados, el mismo que pregunta y reclama con grandes letras rojas: ¿Dónde está mi hijo?
Fernández Martínez es una de las ponentes del Foro Internacional sobre Tortura y Desaparición Forzada Cometida por Particulares organizado por la Universidad del Claustro de Sor Juana con el objetivo de generar un espacio de diálogo y discusión política sobre los aspectos centrales en materia de Desaparición y Tortura.
Durante la inauguración del foro, los personajes principales -pero no los más críticos- fueron Jan Jarab, representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y Rainer Huhle, miembro del Comité contra las desapariciones forzadas de la ONU.
En el caso de Jan Jarab señaló que México mantiene una situación que calificó de “preocupante” en materia de tortura y desaparición forzada y, como en otros países, “los esfuerzos han sido insuficientes”.
Jan Jarab quien tomó el cargo en nuestra nación hace cinco semanas precisó, “las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) lo han expresado en un concierto de voces, el Comité contra la Desaparición Forzada, el Comité contra la Tortura, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos luego de su visita en el 2014 y el propio Alto Comisionado de la ONU, todos han coincidido en los últimos cinco años en un diagnóstico crítico”.
Jarab insistió durante su argumentación que si bien este concierto de voces que claman por detener las desapariciones forzadas en México se logró debido al permiso del Estado para ser escrutado, resaltó que tampoco hubiera sido posible sin la presión de las víctimas y sus familiares para no dejarse vencer por el miedo a exigir una respuesta.
“La sociedad civil ha jugado un rol central en la detección de los problemas que enfrenta México en materia de tortura y desaparición de personas. Su contribución ha sido notable en la documentación de casos, acompañamiento, exigencias, eventos a favor de la memoria y en contra del olvido, y muestras de conciencia pública, como este foro”, detalló.
El representante del Alto Comisionado de la ONU, destacó algunas de las recomendaciones en las que al país tiene que trabajar, “investigar diligentemente la tortura y la desaparición de personas a fin de acabar con la impunidad, garantizar el acceso efectivo a la justicia, a medidas para una búsqueda efectiva, brindar apoyo a las familias y organizaciones defensoras, adoptar un enfoque de género, y garantizar el interés superior del niño, así como proteger a grupos vulnerables, entre ellos, migrantes, contar con registros de detención, regular el uso de la fuerza, profesionalizar e independizar las servicios periciales y reparar a las víctimas.
“En este contexto es importante construir instituciones que tengan la confianza del público, por ejemplo, sería útil crear una institución forense de tipo independiente y una organización nacional de búsqueda de personas desaparecidas, podemos añadir que también es importante garantizar que las comisiones estatales de derechos humanos sean encabezadas por personas con un perfil y trayectoria distinguida por la defensa de los derechos humanos y no por intereses políticos”, concluyó.
La desaparición afecta todos los días
Durante su intervención en el foro Rainer Huhle rechazó hablar sobre el caso específico de México en su ponencia debido a que no podía adelantar las opiniones que el comité expresará a México en días próximos.
El integrante del Comité de la Convención Internacional contra las Desapariciones Forzadas de la ONU y miembro de la Junta Directiva del Centro de Derechos Humanos de Nurenberg se limitó a mencionar que el delito de desaparición forzada es un crimen que día a día se vuelve a cometer.
“El crimen de desaparición forzada es un crimen sin fin, un crimen que muchas veces no tiene término porque en no pocas ocasiones no se encuentra a la persona viva o muerta y mientras esto no sucede continúa el crimen, porque el autor que originalmente hace desaparecer a esa persona no da la información, así que día a día continúa cometiendo ese crimen.
“Este carácter de crimen continuo ha permitido excluirlo en varios países de las amnistías, porque las amnistías normalmente involucran cosas del pasado, son retroactivas. Una amnistía que incluya el futuro no es una amnistía es la pura impunidad”, argumentó, Rainer Huhle.
Peña impulsa un modelo fallido de seguridad
Para Fernando Ríos Martínez Secretario Ejecutivo de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos, impulsar este tipo de foros es importante porque las víctimas y familiares de desaparecidos expresan su frustración y el dolor acumulado contra un Estado que debería protegerlos pero en la realidad está desapareciendo a sus familiares.
En entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO, Fernando Ríos señala que existe una deuda muy fuerte con la sociedad en el tema de las desapariciones forzadas, incluso señala que el principal responsable en la actualidad es Enrique Peña Nieto por impulsar una estrategia de seguridad fallida, sin dejar de lado, claro, la responsabilidad que mantiene el ex presidente Felipe Calderón.
“Hay una exigencia muy fuerte de la sociedad, Creo que después de diez años de una estrategia de seguridad fallida México es un país mutilado que llora a sus víctimas. Simplemente la cifra que sabemos, si la multiplicamos por el alcance que tiene la impunidad en México sería de varios cientos de miles las cifras de desaparecidos que nos están diciendo cosas importantes para el país.
“Hasta hace unos meses las cifras correspondientes al sexenio de Peña Nieto son de 4 mil desaparecidos por año; existe una interpretación errónea de que las cifras son una cosa del sexenio pasado, pero no, es un tema de ambos”.
Ríos Martínez considera que el tema de los desaparecidos está en un momento importante pues está por ser dictaminada la ‘Ley General para prevenir y sancionar la Desaparición Forzada de personas y cometida por particulares’ que deberá ser una válvula de escape para el descontento de miles de familiares de víctimas de este delito, pero mientras los actores políticos deciden actuar el problema crece en un marco jurídico poco útil.
“Estamos para fincar responsabilidad en los dos sexenios: Calderón y Peña Nieto. La narrativa es que las cifras van a la baja, pero vemos que no es así que hay zonas intransitables con gobiernos criminales de facto, estados y municipios corrompidos completamente, pero la responsabilidad ha sido de una estrategia de seguridad fallida y un sistema de justicia que no ha cambiado, que incluso se alimenta con la impunidad y falta de transparencia del mismo Peña Nieto con la Casa Blanca y sus otros colaboradores”.


