La Arquidiócesis de México declaró no estar preocupada ante las diversas quejas en su contra por grupos de la comunidad lésbica, gay, bisexual, transgénero, travesti, transexual e intersexual (LGBTTI) debido a las declaraciones homofóbicas que ha realizado e incrementado tras la propuesta de Peña Nieto sobre legalizar el matrimonio y adopción entre personas del mismo sexo.
Hugo Valdemar Romero, director de comunicación social de la Arquidiócesis de México, dijo a La Jornada que las quejas en su contra presentadas ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), son una forma de chantaje por parte de la comunidad LGBTTTI porque para ésta cualquier oposición “argumentada, racional y bien hecha, dicen que es homofobia” y aseguró que están “muy conscientes de que no hemos violado ley alguna”.
Cabe recalcar que apenas tanto el Conapred como la Segob declararon que el caso del cardenal Norberto Rivera no hubo una violación a la ley ya que sólo hizo uso de su libertad de credo y expresión, lo cual genera un antecedente en los demás casos contra representantes católicos a quienes se les acusa de discriminación e incitación a la violencia contra la comunidad LGBTTTI.
Asimismo para la Arquidiócesis recalcó que el Conapred está “cooptada por grupos gays, no podemos esperar una posición equilibrada”
Por su parte Diana Sánchez, presidenta de la organización “Pro Diana”, expresó a dicho medio que las declaraciones homofóbicas de Rivera y otros representantes católicos han provocado violencia contra la comunidad LGBTTTI, por ello comunicó que habrán movilizaciones que buscan un verdadero Estado laico y diversidad sexual; además que las resoluciones de las dependencias de gobierno sólo demuestran que no quieren comprometerse a proteger los derechos de ellos.


