(25 de agosto, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- El diputado federal Rafael Hernández Soriano alertó sobre el incremento en el número de niños y adolescentes provenientes de Centroamérica que llegan a nuestro país con el objetivo de cruzar a territorio estadounidense, pues tan solo en lo que va del año, se contabilizaron 19 mil 74 menores en dicha situación, número que rebasa el total de casos registrados en 2013 y 2014.
El secretario de la Comisión de Derechos de la Niñez en San Lázaro, agregó que de ese total, al menos 9 mil 445 viajaban sin compañía; es decir, “a expensas de las bandas que los utilizan para tráfico sexual y otros tratos crueles a los que son sometidos estos niños que han sido detectados”.
El Instituto Nacional de Migración (INM), afirmó que hasta la fecha, ha repatriado a 18 mil 570 menores centroamericanos; de los que 9 mil 268, viajaban solos.
Hernández Soriano agregó que, de acuerdo a diversos reportes, los menores salen de sus países de origen huyendo de la pobreza extrema e incluso de situaciones de violencia; sin embargo, al llegar a territorio mexicano, se encuentran con un escenario similar, lo que los pone en mayor situación de vulnerabilidad.
Recordó que hasta el pasado 10 de agosto, no existía un protocolo específico para dar atención a menores en esta situación, por lo que los funcionarios que los detectaban los trasladaban a estaciones migratorias o en el mejor de los casos, a instalaciones del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) donde permanecían algunos días. También se han detectado casos en los que los menores fueron enviados a resguardo de alguna institución de carácter privado, a consecuencia de la insuficiencia en los espacios y atención del DIF.
Sin embargo, el legislador advirtió que existe un universo indeterminado de niños en una situación similar “que es invisible al Estado mexicano”, cifra a la que también se suman los menores detenidos por bandas de traficantes con fines de explotación laboral o sexual.
Hace algunos meses, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos informó que tan sólo en el primer semestre de 2015, detectó 56 mil niñas, niños y adolescentes originarios mayoritariamente de Guatemala, Honduras, El Salvador y México, en su frontera sur.
El diputado federal recordó que aunque ya está en vigor la Ley de los Derechos de la Niñez, en los últimos dos años, no se ha asignado presupuesto para este sector, lo que prácticamente la hace inoperante, lo que resulta particularmente preocupante, dados los recientes recortes presupuestales y los ya anunciados para el año entrante.
“Es importante, en el caso específico de los niños, niñas y adolescentes migrantes no acompañados, que se dote de recursos al Sistema Nacional de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes, que dentro de sus facultades, está la de brindar albergue y atención adecuada a la niñez que es llevada a los albergues”, dijo Hernández.
Candidatos a refugiados
Consultada sobre el tema, Lesly Jáuregui, coordinadora de Niñez Migrante del Instituto para las Mujeres en Migración (IMUMI) A.C., coincidió respecto a la preocupación por el incremento del número de menores migrantes que viajan solos y señaló que datos de la asociación señalan que en 2014, fueron detenidas 8 mil 228 niñas y el año pasado, 13 mil 942. Hasta mayo de este año, las autoridades habían detenido 4 mil 563 pequeñas.
“El número de niños que emigran es todavía mayor todos los años: en 2014, fueron 14 mil 868, contra 25 mil 572 que migraron en 2015 y a mayo de este año, tenemos conocimiento de 8 mil 724 niños detenidos. Es una situación alarmante que está en constante crecimiento y más allá de referirnos al número, tenemos que concientizarnos sobre el por qué están migrando”, detalló en entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO.
Jáuregui agregó que es de vital importancia sensibilizar a la población –pero sobre todo a las autoridades y funcionarios en posibilidad de tomar decisiones- de que estos menores se ven obligados a viajar solos no porque sean migrantes económicos; sino porque huyen de una condición de violencia extrema en sus países de origen, lo cual muchas veces los convierte en candidatos a solicitar sean reconocidos con la figura de refugiados en nuestro país.
El INMUMI ha documentado casos en los que los menores tuvieron que dejar su país de origen sin acompañamiento, debido a que su familia no cuenta con los recursos económicos necesarios para desplazarse juntos o porque estaban en inminente riesgo de ser reclutados por pandillas o grupos del crimen organizado.
Entre los menores que buscan llegar a Estados Unidos, es frecuente que hayan comenzado el viaje con la intención de reunirse con sus padres u otros familiares que previamente migraron hacia dicho país; es decir, por una reunificación familiar.
Agregó que el reto que tiene la administración de Peña Nieto, es valorar de manera oportuna y eficiente a cada uno de los menores que son detenidos y enviados a albergues para saber en qué condiciones se trasladan y evaluar el interés superior del menor, antes de deportarlos de manera inmediata, pues si este indica que corre peligro al regresar a su lugar de origen, la opción es solicitar refugio.
“Estamos trabajando para poder incidir en una reforma que busca la armonización de la Ley de Migración con la General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, justamente para que en todo momento se tome en cuenta la prevalencia del interés superior del menor, más allá del documento migratorio con que ellos se acompañan”, dijo Jáuregui.
Entre los temas urgentes de revisar, está el que los menores no deban pasar por las estaciones migratorias porque ese no es un lugar idóneo para nadie y mucho menos para los menores pues “puede tener repercusiones en su desarrollo psicosocial; entonces, lo que se busca es que los centros de asistencia social tengan mayor apertura y puedan apoyar la recepción de esta población, en tanto se resuelve su situación migratoria”, explicó la coordinadora.


