Otro caso más de negligencia médica de un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) acabó con la vida de un joven de 14 años de edad el pasado 1 de abril de 2014 por lo que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación dirigida a Mikel Andoni Arriola Peñalosa, director de dicha instancia de salud.
Fue en el Hospital General Regional No. 200 del IMSS en Tecámac, Estado de México, cuando un médico practicó una cirugía de nariz al adolescente el día 26 de febrero de 2013, la operación concluyó aproximadamente a las 14:30 horas, momento en que el joven de 14 años mostró presión arterial y frecuencia cardiaca baja, sin embargo no se estabilizaron los signos vitales del paciente.
Cinco minutos después un médico quitó el tubo que conectaba con las vías respiratorias del adolescente, pasaron otros cinco minutos y el paciente sufrió un paro cardiorrespiratorio.
Los médicos intentaron colocar nuevamente el tubo, pero fue el tiempo sin oxígeno lo que causó en el joven de 14 años una encefalopatía hipóxico isquémica severa, es decir, un daño irreversible neurológico.
“Al encontrarse postrado e inmovilizado prolongadamente, favoreció y condicionó la neumonía intrahospitalaria, lo que propició su deceso” en 2014, sentenció la CNDH.
Fue por ello que la Comisión instó al IMSS reparar el daño ocasionado al adolescente y sus padres, lo cual incluye una compensación que proporcione atención médica, psicológica y tanatológica; así como el acceso al Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral, previsto en la Ley General de Víctimas.
Cabe recalcar que a principios de septiembre la CNDH emitió la recomendación 40/2016, también dirigida al director del IMSS y al gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, ya que una mujer de 21 años falleció luego de dar a luz por violación a la protección de la salud e inadecuada atención médica del personal médico adscrito al Centro Avanzado y Hospital de Cuauhtémoc, de la Secretaría de Salud de esa entidad y del Hospital Rural.
Asimismo se suma el caso de 54 bebés que murieron en el hospital general regional número uno del IMSS de Culiacán, Sinaloa porque los cuneros estaban contaminados con la bacteria Escherichia coli.


