Un funcionario de la Procuraduría General de la República (PGR) obligó a trabajar a una perito antropóloga que tenía embarazo de alto riesgo, lo que contribuyó a que perdiera su bebé.
De acuerdo a la recomendación emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en donde se pidió al Procurador Raúl Cervantes reparar el daño a la víctima y capacitar a su personal con perspectiva de género;la mujer en abril del 2014 obtuvo por medio del ISSSTE una licencia médica por amenaza de aborto, no obstante, fue ignorada por el sudirector del departamento de medicina forense de la Agencia de Investigación Criminal, de la PGR.
De acuerdo a las declaraciones de la víctima, su jefe le indicó que estar embarazada no era motivo de incapacidad, por lo que la mandó a diferentes estados de la República ha continuar con sus labores normales bajo amenaza de ser despedida.
Fue en caminos de terrecería, bajo temparaturas extemas y sin alimentarse de forma apropiada, que la víctima se trasladó a Chilpancingo, Guerrero, y a la Sierra Tarahumara, por ejemplo.
Fue en junio de ese año, que la perito presentó un sangrado cuando se encontraba en Chihuahua, donde acudió a un hospital del ISSSTE donde le ordenaron reposo. Fue el mes siguiente que le tuvieron que practicar el aborto, con 18.1 semanas de gestación.
Al regresar a laborar, la mujer dejó su empleo debido a la carga excesiva de trabajo.


