En Guerrero, el coordinador del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, Abel Barrera, advirtió que existe un riesgo a corto plazo para los defensores de garantías básicas, dirigentes sociales y periodistas, pues “la violencia en Guerrero y en el resto del país es muy preocupante para el desempeño de nuestro trabajo cotidiano”.
Luego del festejo del aniversario del Centro, realizó un balance de lo rearlizado en ese tiempo: “Ha sido un proceso de aprendizaje difícil, principalmente porque la lógica del gobierno no se basa en el respeto a los derechos humanos. Tampoco en una lógica de la legalidad”. Ahora, subrayó, “vemos mucho más complicada la situación de los derechos humanos”.


