Por: Zazil Carreras
Twitter: @Zazil3_0
Se cumplen 21 años desde la serie de explosiones en el sistema de alcantarillado que devastaran parte de Guadalajara, considerada la segunda ciudad más grande de México, en aquel desastroso 22 de abril del año 1992 que muchos han olvidado.
Desde el 19 de abril, los vecinos del barrio céntrico de Analco habían reportado un fuerte olor a gasolina que provenía de las alcantarillas. Protección Civil acudió a revisar dos días después y se encontraron grandes niveles de hidrocarburos, pero no consideraron pertinente la evacuación.
El 22 de abril, alrededor de las 10:00 horas, empezó a brotar humo blanco de las alcantarillas, a las 10:05 horas se registró la primera de diez explosiones en diversas calles de la zona.
Las explosiones en el Colector Intermedio del Oriente destruyeron ocho kilómetros de calles, afectaron mil 142 hogares, 450 comercios, 100 centros escolares y 600 vehículos, lo que se tradujo en daños económicos de entre 700 y mil millones de dólares. Durante las primeras 24 horas, los servicios médicos de urgencia habían trasladado alrededor de dos mil lesionados que, en su mayoría, se retiraron el mismo día, aunque en aquella trágica fecha fallecieron 209 personas.
Funcionarios de Pemex y del gobierno se culparon unos a otros, hubo varias detenciones, pero todos fueron exonerados. Guillermo Cossio Vidaurri, gobernador del estado, dimitió de su cargo.


