Por: Enrique Legorreta
Twitter: @enriquelego3_0
El telescopio Hubble fue puesto en órbita en abril de 1990, para que los científicos de la NASA y de la Estación Espacial Europea pudieran observar lo que ocurre fuera de la Tierra y, así, analizar los grandes misterios que el universo guarda.
Los agujeros negros y las nuevas galaxias no se pueden entender sin la participación de esta herramienta tecnológica, científica primordial.
Hubble está fabricado con un reflector que contiene dos espejos, uno de 2. 4 metros de diámetro que se utiliza para la exploración del espacio, e incorpora varios espectrómetros y tres cámaras para fotografiar zonas pequeñas de lo que ve, para obtener imágenes de planetas y para medir su masa.
Otra de las aportaciones de Hubble fue que los investigadores encargados del proyecto descubrieran que el sistema solar es más joven de lo que se creía, con lo que se dio un paso importante en la investigación del universo.
Para mantener vivo al telescopio, distintas misiones se han lanzado al espacio para analizar su situación y corregir errores de funcionamiento.
Dentro de los trabajos que ha realizado Hubble está la captura de imágenes de la colisión del cometa Shoemaker-Levy 9 con el planeta Júpiter en 1994.
Los científicos que han estado detrás del proyecto han ido modificando el modelo del universo con base en lo que captura el telescopio, y se han podido plantear la teoría de que el universo está en constante expansión.
Hubble cumple 23 años en el espacio, su mirada es la mirada que los seres humanos podemos tener de lo que ocurre fuera de la atmósfera terrestre, y a pesar de que ya es mayor de edad, no deja de sorprendernos con sus aportaciones.


