A pesar de las críticas que ha recibido de las organizaciones civiles ambientalistas, el diputado local del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Rafael Garnica Alonso, propuso que las peleas de gallos sean consideradas como patrimonio inmaterial de Hidalgo, ya que afirmó que son generadoras de empleos y derrama económica.
El legislador morenista expuso que debe reconocerse esa actividad como patrimonio, por lo que pidió madurez a las organizaciones civiles para también respetar a quienes les agrada esta actividad, por lo que reconoció que los animalistas están en su derecho de manifestarse en contra de la iniciativa.
De acuerdo con el diputado local, también hay animalistas que acuden a ver las peleas de gallos en los palenques y recordó que es similar a cuando un vegetariano come carne cuando no hay verduras.
Agregó que hay personas que consideran que la pelea de gallos es un deporte, por lo que insistió que esta propuesta debe ser considerada por la mayoría de los legisladores tanto de su fracción política como de los demás grupos.
Según Garnica Alonso, debe respetarse esta tradición en el estado que se mantenido durante varios años en el estado y genera empleos y derrama económica, razón por la cual consideró que debe seguir como las corridas de toros.
En tanto, Ricardo Baptista González, presidente de la Junta de Gobierno del Congreso local, aseveró que la propuesta presentada por su compañero de partido no representa la agenda legislativa de los legisladores, aunque está en su derecho de hacerlo, pero debe discutirse la misma, pues hay división de opiniones tanto de la ciudadanía como de los legisladores.
Jonatan Job Morales, presidente de la organización Biofutura, refirió que esta propuesta viola los derechos de los animales que han defendido durante varios años y vulnera los avances que se han obtenido, por lo que calificó como un retroceso esta iniciativa que espera no prospere.
Asimismo, enfatizó que deben priorizarse la defensa de los derechos de los animales y no buscar continuar con prácticas dañinas como la tauromaquía que es considerada como patrimonio inmaterial del estado desde 2012 y que podría seguirse con las peleas de gallos.


