Las petroleras estatales Petrobras y Pemex expanden su alianza estratégica hacia los sectores de refinación y comercialización de combustibles. Tras formalizar un acuerdo inicial de exploración en junio, la firma brasileña y la mexicana negocian un segundo memorando de entendimiento para cooperar en el procesamiento de crudo y el desarrollo de energías limpias.
Magda Chambriard, presidenta de Petrobras, confirmó en rueda de prensa que el nuevo pacto está listo para ser firmado. Este documento prevé el perfeccionamiento de los procesos de refino, el intercambio tecnológico en petroquímica y la comercialización conjunta de derivados. Asimismo, contempla el aprovechamiento de biocombustibles como el etanol y el biodiésel.
Por su parte, William França, director de Procesos Industriales de Petrobras, destacó que la cooperación podría elevar la producción de etano en la planta mexicana de Braskem. La alianza también priorizará la descarbonización, la eficiencia energética y la transición hacia fuentes sustentables.
El primer acuerdo, suscrito el pasado 23 de junio en Río de Janeiro, ya se encuentra activo en materia de exploración y producción. Sylvia Anjos, directora del área, señaló que el plan incluye la revitalización de campos maduros y estudios de sísmica en aguas profundas del Golfo de México. Petrobras busca evaluar el potencial del subsuelo mexicano aplicando su experiencia en el presal, la zona ultraprofunda que aporta el 80% del crudo brasileño.
Chambriard enfatizó que México es un mercado prioritario y celebró el carácter amistoso de las negociaciones. Con esta estrategia bilateral, Pemex obtiene acceso a tecnología avanzada para operaciones marítimas complejas, mientras que Petrobras asegura una oportunidad clave para reponer reservas y diversificar su cartera en el Golfo.









