Lorena González Hernández es licenciada en Derecho y Negocios Internacionales y tiene una carrera de 20 años de carrera policial en la Procuraduría General de la República (PGR) y la Policía Federal, pero fue detenida de forma arbitraria y abusiva en 2008 acusada de un delito que no cometió.
El 5 de septiembre de 2008, Lorena González fue detenida ilegal y arbitrariamente en las instalaciones de la Policía Federal por una orden de aprehensión de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, acusada de haber participado en el secuestro de un menor de edad, hijo del empresario José Martí.
Lorena permaneció siete años recluida por un delito que no cometió, debido a que la procuraduría capitalina se allegó de distintas pruebas irregulares e ilegales como acusaciones de testimonios que no existieron, por lo que después de que se detectaron las violaciones al debido proceso obtuvo su libertad el 15 de julio de 2015.
Al respecto, la titular de la Procuraduría capitalina, Ernestina Godoy, ofreció una disculpa pública a Lorena por permanecer recluida por un delito que no cometió durante casi siete años.
“La Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México, por mi conducto y a nombre de todo el personal, de frente, con todo respeto, acepta el reconocimiento de responsabilidad y ofrece una disculpa pública a Lorena González y su familia”, refirió Godoy.
Rafael Guerra, presidente del Tribunal de Justicia de la capital, también ofreció una disculpa pública, por lo que se comprometió a reforzar las acciones relacionadas con los derechos humanos.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación a las autoridades capitalinas por las irregularidades cometidas en contra de Lorena, mientras que la víctima aceptó las disculpas y pidió que no se vuelvan a cometer este tipo de actos.


