1.-Mientras el mundo se abre del confinamiento ante la pandemia por COVID-19, muchos países y estados todavía están implementando pautas que limitan las reuniones y eventos de grupos grandes. A medida esto suceda, las bodas se celebrarán de diferentes maneras.
2.- Un factor que permanecerá constante es el deseo de conexión humana y la celebración del amor con los seres queridos, sin importar cómo sea esa celebración, adelantó un estudio de The Knot, revista líder de planificación y registro de bodas.
3.- Para evitar contagios, se espera que las primeras celebraciones post-cuarentena serán en espacios abiertos como jardines, playas y terrazas.
4.- Los planificadores de bodas o dueños de los salones de fiestas, tendrán la tarea de ayudar a las parejas a distribuir paquetes de desinfección de manos para los invitados, ésto podría ser incluso parte de la decoración.
5.-Además, las parejas pueden ofrecer guantes y máscaras a los invitados e incluso adoptar guantes formales como un accesorio de moda para el look del día de su boda. No solo los invitados deberán portar cubrebocas; también todo el personal de la celebración y la pareja.
6.-La forma en que se preparan y sirven los platos y las bebidas cambiará por completo y se seguirán estrictas precauciones de seguridad. La mayoría de las parejas probablemente optarán por comidas en platos en lugar de un buffet.
8.- Otra opción serán las microweddings; debido al levantamiento impredecible de las restricciones de distanciamiento social, algunas parejas pueden buscar avanzar en la planificación de una celebración de boda íntima con una lista reducida de invitados.
9.- De acuerdo con una investigación retomada por Business Insider, 97% de las bodas en México se pospusieron tras la prohibición de todos los eventos masivos para evitar contagios por COVID-19. En tanto, 3% de las bodas planeadas en el mes de marzo y abril fueron totalmente canceladas.
10.- Para Forbes, ante este panorama, expertos aseguran que el negocio de la planeación de bodas tendrá que reinventarse y adaptarse a los cambios una vez que termine la emergencia de salud. Sin duda será un reto, pero probablemente la exigencia de los cuidados de Sana Distancia encontrarán soluciones creativas en nuestro país.


