Luis Antonio Ramírez Pineda, director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), ha explicado que la institución tiene 108 millones de pesos en las reservas que se podrían usar para superar la crisis de equipamiento que se vive y mejorar también las instalaciones, sin embargo ese dinero no se puede usar por lo que pide al Ejecutivo realizar las modificaciones.
“No tenemos la libertad para poder invertir los recursos, está establecido en la Ley del ISSSTE, para poder invertir más en mantenimiento, equipamiento e infraestructura médica (…) .
(La) Ley del ISSSTE tiene muchas aberraciones: dejó de invertir en sus propias instalaciones y empezó un proceso de privatización de los servicios; nos encontramos en estados como Coahuila, Guerrero, Tamaulipas, Sonora, que tenemos una cantidad enorme de derechohabientes que no corresponde con la infraestructura para darles servicios. Guerrero ocupa el tercer lugar en derechohabiencia y les aseguro con toda certeza que es el estado que menos infraestructura tiene para atenderlos”, explicó el funcionario.
Agregó que en caso de que las modificaciones se aprueben, se logrará: “sacarlo de este cajón que está atrapado, en esta contabilidad hacendaria, es la única manera en la cual nosotros vamos a poder usar las cuotas de los trabajadores para invertir en el mejoramiento de todos los servicios a favor de la derechohabiencia”.
De igual manera acusa que la ley del ISSSTE, aprobada durante y a complacencia del calderonato, solo es una simulación que ahora impide que se beneficien 13.5 millones de derechohabientes.
Recordó que en el 2007 se realizó una reforma a la Ley del Instituto, pero sólo apostó a dos cosas: a sanear el sistema de pensiones del ISSSTE, es decir, que se lo llevara el Gobierno Federal a través del presupuesto de egresos y la otra, a la subrogación de los servicios.
Tales cambió trajeron consigo que que la dependencia dejara de invertir en sus instalaciones y se optara por una privatización de los servicios.
Las deudas estatales son otro problema que vive el ISSSTE ya que las entidades federativas deben 63 mil millones de pesos que impiden que se invierta para dar los servicios que establece la ley.
Se han reforzado servicios como cirugías de alta complejidad, también las mínimamente invasivas, oncológicas, robóticas, de trasplantes y la neurocirugía, entre las principales.
Han aumentado las cirugías robóticas a 532. Éstas permiten, principalmente a los pacientes con cáncer de próstata, el más frecuente en varones, una mejor recuperación y calidad de vida, informó.
Sobre el tema de las quimioterapias, explicó que éstas han aumentado en comparación con las del 2019, a pesar de la pandemia.
“Nuestra área de oncopediatría incrementó su capacidad en 130 por ciento, y la de Hematopediatría en 43 por ciento. En nuestro Centro Médico Nacional (CMN) 20 de Noviembre se atiende al 90 por ciento de la demanda nacional de cáncer infantil, es decir, 409 niñas y niños, y se ha ampliado la atención a adolescentes y adultos jóvenes”, finalizó.

