El día de ayer, al encabezar el inicio del Nuevo Modelo Laboral en su primera etapa, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que en México ya empieza a materializarse la justicia social mediante procesos democráticos que parten del diálogo para lograr la conciliación, contando además con la posibilidad de recurrir a instancias judiciales:
“Esto es un cambio también profundo, estructural, porque la justicia laboral va a depender del Poder Judicial. Ahora es un tribunal independiente, esto fortalece la división, el equilibrio entre los poderes”, aseveró.
Recordó que la nueva Reforma Laboral integra la práctica democrática para que las y los trabajadores elijan libremente a sus representantes mediante el voto directo y secreto, además de que cumple con el nuevo momento que vive el país más allá de sus fronteras:
“Desde luego, esta reforma, que coincide con nuestros ideales de transformación, viene también a ser una respuesta a la petición que se formuló desde Canadá y Estados Unidos como requisito para la firma del nuevo tratado. Ya nosotros habíamos avanzado, en eso coincidíamos, por eso no tuvimos ningún problema y se llegó a este acuerdo”.
El ejecutivo federal agradeció a los Poderes Legislativo y Judicial; a los gobernadores de las entidades donde inicia la primera etapa del Nuevo Modelo Laboral, así como a dirigentes obreros y empresarios por haber alcanzado consenso.
En tanto, la secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde Luján, expresó que los cambios que trae el Nuevo Modelo Laboral consolidan la visión del Proyecto de Nación de garantizar la democracia en todos sus ámbitos, muestra el compromiso firme asumido en el T-MEC frente a nuestros socios comerciales Estados Unidos y Canadá, y dan respuesta a una deuda histórica.
“Queremos construir en México un mercado laboral que garantice el respeto de los derechos individuales y colectivos y estimule el diálogo social y productivo, como la vía idónea para alcanzar equilibrios, porque sabemos que esto generará mayor certidumbre y estabilidad en las empresas y también va a atraer mejores inversiones, generando a su vez empleos de mayor calidad, mejores salarios y prestaciones.”
En esta nueva primera etapa, el Nuevo Modelo Laboral se implementa en Campeche, Chiapas, Durango, Estado de México, San Luis Potosí, Tabasco y Zacatecas, a nivel federal y local, y en el caso de Hidalgo, únicamente a nivel federal.

