Rodrigo Rojo / @Eneas
(29 de julio, 2013).- La actividad de Salud y Nutrición A.C. (SANUT) dio un giro inesperado hace unos 13 años. Cuando comenzó, era una asociación civil que realizaba vigilancia nutricional en comunidades rurales apartadas. Se dedicaban a formar promotoras de salud que ayudaran a combatir la desnutrición y la malnutrición infantil.
Sin embargo, pronto se dieron cuenta que eso no era suficiente y que no estaban atacando la raíz del problema. Empezaron a hacer investigación sobre nutrición humana y eso hizo que se dieran cuenta que la poca disponibilidad de agua y de vivienda digna eran dos problemas que entorpecen la implementación de un buen programa de alimentación.

Liderados por el Dr. Andrés Randazzo, Liliana Valencia y el Dr. Adolfo Chávez, iniciaron un programa de investigación que les permitiera desarrollar una forma de generar infraestructura doméstica económica, de fácil implementación y de bajo impacto ambiental. Después de algunos años de investigación, pruebas y errores, lograron dar con una forma de construir fogones, cisternas y viviendas que pudiese aplicarse a gran escala y con poco esfuerzo.
Así, desarrollaron el “Muro Bloque”, un sistema de construcción basado en moldes que pueden construirse y montarse fácilmente de acuerdo a los planos arquitectónicos que SANUT desarrolla junto con las comunidades y que están adaptados a sus necesidades. El Muro Bloque disminuye los costos porque el 35 por ciento del material de construcción son desechos sólidos –basura– de todo tipo, vidrio, pet, latas, cables e incluso pilas. Como todo va encapsulado en suelo cemento, una mezcla de tierras locales con una pequeña parte de cemento, no hay riesgo de que la basura pueda contaminar la vivienda, el agua o la comida.

SANUT ya ha realizado varios proyectos a gran escala. En 2011 ejecutaron 400 cisternas para recolección de agua de lluvia en Campeche. Un año después, levantaron otras mil de estas cisternas en Chiapas y Campeche.
SANUT invitó a REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO a la construcción de las primeras paredes de una vivienda.
Cuando llegamos al sitio, ya estaba levantado el molde para hacer la pared que pronto se convertirá en parte de una de las habitaciones y el baño. Los trabajadores de la asociación se encontraban listos para realizar la mezcla y vaciarla dentro de los moldes. Una parte importante de estas paredes fue rellenada con autopartes de desecho y basura como PET y Tetrapack.
Los moldes de metal tienen que construirse en “La Fábrica”, el taller que SANUT lleva a todas las comunidades en donde opera. La Fábrica es un espacio interactivo entre los beneficiarios y los constructores de los equipos. Aquí, además de construirse los moldes, se dan las discusiones sobre el proyecto: se reciben las críticas y los comentarios que harán que los programas se ajusten a las necesidades de la población y el combate a la pobreza pueda ser más eficiente.

Una vez que se realiza el vaciado del suelo cemento dentro de los moldes, se espera un tiempo a que fragüe y las paredes de metal puedan retirarse para ser instaladas en el siguiente punto y se puedan levantar las siguientes paredes. Poco a poco, la casa irá tomando forma. El último paso es colocar las vigas del techo que sostendrán las losetas.
El proyecto que estaban construyendo durante nuestra visita cuenta con una sala, comedor, un baño completo, cocina y dos habitaciones. Según Pablo Mancilla, el arquitecto de la asociación, el objetivo es realizar un proceso tan eficiente que en sólo 6 días la casa esté terminada, lista para que los pobladores puedan hacer los acabados que encuentren más satisfactorios.

En el caso de las cisternas, han logrado generar un proceso de trabajo que les permite terminar cada una en sólo 6 horas. Estas cisternas cuentan con un sistema de filtros que las hacen ideales para recolectar agua de lluvia. Son lo suficientemente grandes para almacenar agua que una familia pequeña podría hacer durar hasta por 5 meses.
Los fogones que desarrollaron son otro importante avance tecnológico. El ahorro de combustible es muy importante, puede trabajar con sólo el 35 por ciento de leña que usaría un fogón convencional. También cuentan con un tubo que hace las veces de chimenea y permite que el humo de la combustión se disperse en el aire, evitando los problemas de salud que se generan por largos periodos de exposición al monóxido de carbono. Además, se instala un tanque de agua que se calienta cada vez que se enciende el fogón, así, las familias tienen acceso a una fuente de agua con la temperatura ideal para bañar a los niños.

Nos explican que la idea de estos sistemas de construcción es reducir los costos. Como se usan tierra local y desechos sólidos, el costo de los materiales corresponde a sólo el 30 por ciento del presupuesto necesario en zonas urbanas. La idea es que el resto del presupuesto se invierta en la mano de obra que se requiere para la construcción.
La implementación de todos estos proyectos en las comunidades siempre van acompañados de programas para capacitar a promotores de salud que enseñen cómo mejorar la alimentación ya como hacer más eficientes los recursos que se ganen con la aplicación de las tecnologías.

En suma, los proyectos que realiza SANUT tienen la capacidad de generar un impacto positivo muy amplio en las comunidades en los que se implementen. La asociación civil actualmente se encuentra buscando financiamiento con gobiernos interesados así como con Organizaciones internacionales y nacionales enfocadas en el desarrollo humano de las comunidades.








