spot_img

Apoyo al campo: una mentira más de la reforma energética

- Anuncio -

Redacción / @Revolucion3_0

 

(19 de agosto, 2013).-  “Nuestro campo también se beneficiará [de la Reforma Energética], con una mayor producción nacional de fertilizantes, que serán más accesibles y,  en consecuencia,  México tendrá mayor producción de alimentos a mejores precios” dijo Enrique Peña Nieto, titular del Ejecutivo, durante la presentación de la iniciativa de reforma. El problema con su declaración es que México no produce fertilizantes.

Max Correa, presidente del Consejo Agrario Permanente (CAP), afirmó que “México dejó de ser productor de fertilizantes desde que se privatizó Fertimex”. En 1992, la compañía nacional Fertilizantes Mexicanos (Fertimex) se atomizó en varias compañías privadas que ocho años después convirtieron al país en un importador neto de abono químico.

De acuerdo con el CAP y el Consejo Nacional de Sociedades y Unidades con Campesinos y Colonos (CONSUCC), a pesar de que México es un país petrolero, importa sus insumos agroquímicos, especialmente fertilizantes, de otros países extractores de petróleo: Rusia, Venezuela, Ucrania.

“Una baja en el precio del petróleo no se traduciría en el precio de los fertilizantes porque no los producimos, los importamos” afirma Alfonso Garzón, directivo del CONSUCC al notar la falta de causalidad entre la promesa del Ejecutivo y el precio de los insumos agrícolas.

Las palabras de Peña Nieto parecen hacer eco de las promesas de su antecesor en el cargo, Felipe Calderón Hinojosa, cuando en 2008 adjudicó la baja producción nacional de alimentos a que la Reforma Energética no se había aprobado. Manlio Fabio Beltrones, copartidario de Peña Nieto, recuerda Max Correa, se acercó al sector campesino para ofrecer lo mismo que el 12 de agosto anunció Peña Nieto.

Los bloques campesinos,  que firmaron el Pacto Rural [Consejo Nacional de Organizaciones Campesinas (CONOC), Congreso Agrario Permanente (CAP) y el Consejo Nacional de Organismos Rurales y Pesqueros (CONORP)],  han externado la preocupación de que el campo no se contemple, de manera cabal, en ninguna de las reformas planteadas por el ejecutivo. “¿Cuándo llegará la reforma al campo?” preguntan al apuntar el fracaso productivo en el que se encuentra el sector rural.

Peña Nieto en su Reforma Energética también promete una reducción en el costo de la luz. “Tendría un impacto positivo, si sucede, para los cultivos que tienen riego por bombeo” asegura Garzón, aunque declara que el agua más que la luz es una prioridad a resolver. La falta de una política de tierras, en la que se respeten la diferentes vocaciones (forestal, desértica) afecta la disponibilidad de agua para cultivos y en la reforma incluso se plantea la explotación del gas shale (acumulado en los estados norteños de Coahuila y Nuevo León) que requiere muchísima agua.

Greenpeace emitió un comunicado en el que contradice que la iniciativa de reforma de Peña Nieto sea verde. En él hacen mención de la explotación de gas shale, los peligros ambientales y humanos que acarrea, y la intención de explotar los yacimientos de aguas profundas.

“México necesita mucho más que fertilizantes y luz barata para asegurar su mercado interno de alimentos” asegura Alfonso Garzón al decir que en el campo, durante 30 años, no se han visto cambios “Desde que era chiquito veo la misma pobreza que veo hoy, y nadie hace nada”.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER