Redacción / @Revolucion3_0
(02 de septiembre, 2013).- La movilización de 30 mil personas convocada por los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) culminó con un mensaje contundente frente a San Lázaro el primero de septiembre: habrá una insurgencia magisterial en todo el país y el cuatro de este mes se hará una movilización nacional.
¿Cuál es el poder de convocatoria de la Coordinadora? A nivel nacional se cuenta con un aproximado de 700 mil afiliados y cálculos estiman que actualmente en el plantón del Zócalo capitalino hay alrededor de 30 mil profesores (sólo del contingente de Michoacán, su líder Juan José Ortega, reporta 5 mil 700 que espera se multiplique para el miércoles y los grupos de Oaxaca y Chiapas lo sobrepasan en número).
En la cifra total de afiliados no se cuenta con los normalistas que apoyan las demandas de la CNTE y que ya tienen significativa presencia en el Zócalo.
Aunque la Coordinadora se originó en Chiapas y se reforzó en Michoacán, también tienen fuerza consolidada en Guerrero, Oaxaca y el Distrito Federal.
A estos bastiones estatales se suman los aliados en otros 23 estados que incluye la parte norte del país, y que los maestros anunciaron su adhesión el primero de septiembre durante la rueda de prensa.
La presencia de la manifestación pacífica de la CNTE se acompaña del respaldo que externó tanto el fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Cuauhtémoc Cárdenas, el 31 de agosto en el mitin en defensa del petróleo, como el anunciado por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
A estos avales políticos se suman las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador, en las que llama a que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se adhiera a las protestas de la CNTE. Si estas dos facciones del magisterio logran unirse después de 34 años de que se ramificó la CNTE del SNTE, la fuerza magisterial se duplicaría.
Las demandas del magisterio también se pueden ver reforzadas si se logra, como se esbozó el 31 de agosto en la tarde, que la demanda magisterial confluya con la lucha en la defensa de los energéticos, las carencias del campo y en contra de la reforma fiscal.
La unión de estas cuatro vertientes de demandas significa el aglutinamiento de sectores diversos de la sociedad que podrían convertirse en una oposición significativa a la imagen de reformista que el titular del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto, quiere legar.
Los maestros frente al recinto legislativo de San Lázaro también externaron una dura realidad para el trabajo de los legisladores: ellos pueden aprobar la ley pero en la práctica, donde los maestros tienen incidencia, no habrá cambio.


