Omar García Harfuch reveló este martes que el robo de combustible en México ha adoptado una nueva modalidad: el uso de ferrotanques para el traslado de gasolina ilegal. La ruta, hasta ahora poco visibilizada, involucra infraestructura ferroviaria y ya es objeto de una investigación formal por parte del Gobierno federal.
Durante la Conferencia del Pueblo, el titular de la Secretaría de Seguridad Federal confirmó que existen órdenes de cateo y aprehensión relacionadas con este esquema delictivo. Indicó que la empresa Ingemar forma parte de las indagatorias en curso, aunque evitó dar más detalles.

El hallazgo de esta modalidad se dio tras el aseguramiento de 129 ferrotanques con más de 15 millones 400 mil litros de hidrocarburo en Coahuila, el pasado 7 de julio, en lo que constituye el mayor decomiso de combustible ilegal en lo que va del sexenio. La operación fue coordinada por la SEDENA, con apoyo de la Guardia Nacional (GN), la Fiscalía General de la República (FGR), PEMEX y autoridades estatales.
Las unidades fueron localizadas en las inmediaciones de instalaciones ferroviarias en Saltillo y Ramos Arizpe, y no contaban con documentación legal que acreditara el origen y destino del combustible.
El aseguramiento incluso supera en más del 50% al que tuvo lugar en marzo en el puerto de Tampico, donde se interceptaron 10 millones de litros de diésel provenientes de Estados Unidos.

Este patrón delictivo no sería aislado. Apenas unos días antes, el 1 de julio, un cateo en Saltillo permitió incautar 2 millones de litros adicionales y 20 vehículos entre tractocamiones, pipas y unidades de bombeo, además de la detención de 11 personas presuntamente ligadas al manejo clandestino del hidrocarburo.
De acuerdo con García Harfuch, el uso de trenes para movilizar gasolina robada confirma que el crimen organizado no solo continúa extrayendo combustible de ductos, sino que ha diversificado su logística, lo que obliga a las autoridades a reforzar sus esquemas de vigilancia e inteligencia.



