En medio del revuelo generado por el caso de los 900 kilogramos de cocaína que debían ser incinerados y que, según la Fiscalía General de la República (FGR), terminaron en manos de un grupo criminal, el secretario de Acción Política del PAN, Santiago Taboada, salió a fijar postura.
En una tarjeta informativa, el exalcalde de Benito Juárez rechazó que su hermano, Sergio Agustín Taboada Cortina, esté bajo investigación formal.
“No existe averiguación ni carpeta en su contra. El día en que suscitaron los hechos incluso no se encontraba en la oficina y estaba atendiendo una cita médica de carácter familiar”, puntualizó.
El panista sostuvo que:
“toda imputación implícita o explícita de la nota publicada… carece de sustento y falta a la verdad” y enfatizó: “No hay una sola razón por la que se pueda considerar involucrado en el tema”.
El historial de su hermano en la FGR
De acuerdo con Taboada, su hermano ingresó a la Fiscalía en abril de 2021 tras aprobar todos los exámenes de control de confianza y cumplir con la declaración patrimonial en tiempo y forma.
Incluso, detalló que el 8 de agosto entregó personalmente la oficina a su cargo al funcionario que se le indicó, sin observaciones de ninguna autoridad y sin irregularidades señaladas.
“Tampoco manejó recursos públicos ni participó en comités de adquisiciones, arrendamientos, servicios, bienes muebles y obra pública”, aclaró.
El contexto de la investigación
La defensa pública de Taboada ocurre mientras la FGR mantiene abierta una investigación que involucra a nueve altos mandos por la presunta sustitución de la cocaína antes de su incineración.
En esa lista figuran nombres como Felipe de Jesús Gallo Gutiérrez, titular de la Agencia de Investigación Criminal; Jorge Domínguez Martínez Vertiz, alias El Tiburón, jefe de la Interpol en México; y Adriana Campos López, responsable de la Fiscalía Especializada de Asuntos Internos.
El caso estalló tras la detención de Arturo Serrano Meneses, excontralor interno, acusado de avalar un cambio de sede en Guanajuato para la quema de la droga. Según la indagatoria, en lugar de los 900 kilos de cocaína se incineró otra sustancia, mientras el verdadero cargamento fue entregado a un cártel.
Un expediente que sigue creciendo
Serrano Meneses ya está a disposición de las autoridades ministeriales federales, y la investigación sigue su curso. La FGR ha señalado que el caso implica a mandos estratégicos con acceso a operativos delicados, lo que incrementa la gravedad de los hechos.
La posible participación de un familiar de un político de alto perfil ha colocado el tema bajo un intenso foco mediático. Mientras tanto, Taboada insiste en que las versiones que señalan a su hermano son falsas y carecen de sustento legal.
En los próximos días, el expediente seguirá avanzando y será un juez quien determine si las pruebas reunidas derivan en órdenes de aprehensión contra los señalados.
9 ex mandos de la FGR al banquillo: juez revisará desaparición de 900 kilos de cocaína


