spot_img

México eleva la ambición climática y presenta su NDC 3.0 con enfoque de Daños Netos Cero

Al presentar la #NDC 3.0 con enfoque de Daños Netos Cero, el gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum establece un compromiso climático sin precedentes con una política ambiental y ecológica humanista que busca alcanzar el bienestar colectivo y proteger de la naturaleza.

- Anuncio -

El pasado miércoles, en el marco de la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, presentó la actualización de los compromisos climáticos (NDC) asumidos por México ante la comunidad internacional en el marco del Acuerdo de París.

La tercera actualización de estos compromisos en México se basan en el enfoque de Daños Netos Cero, el cual integra acciones de mitigación, adaptación sistémica y compensación justa, además de impulsar co-beneficios sociales, ambientales y económicos.

Durante la presentación de dicha actualización en Bélem, Bárcena reafirmó el compromiso de México con los derechos humanos, la igualdad y el Acuerdo de Escazú; asimismo, la secretaria hizo un llamado a la comunidad internacional para convertir a Belém en un punto de inflexión histórico, acelerando la acción climática global bajo el principio de responsabilidades compartidas pero diferenciadas.

“Los derechos no se presumen, se garantizan; los acuerdos se cumplen”, afirmó Bárcena.

Los ejes de los compromisos son limitar el calentamiento global a 1.5 °C, reduciendo sus emisiones de gases de efecto invernadero; adaptarse a los impactos del cambio climático, protegiendo a la población, los ecosistemas y la economía y garantizar una financiación suficiente para lograr estas metas.

NDC 3.0 se construyó mediante un proceso participativo sin precedentes

En México, la NDC 3.0 reconoce la diversidad biocultural, los saberes locales y la importancia de la justicia climática. Cabe destacar que esta NDC se construyó mediante un proceso participativo sin precedentes en donde formaron parte más de cincuenta dependencias federales, gobiernos estatales y municipales, pueblos Indígenas y comunidades afrodescendientes, organizaciones de la sociedad civil, academia, sector privado, mujeres y jóvenes.

La actualización de los compromisos se estructura en cinco componentes: mitigación, adaptación, pérdidas y daños, temas transversales y medios de implementación y entorno habilitador. Cada uno de ellos se alinean con las grandes metas nacionales propuestas por la presidenta Claudia Sheinbuam.

Así, la erradicación de la pobreza y las desigualdades, la conservación de la biodiversidad, el desarrollo económico y la fortaleza territorial ante perturbaciones forman parte de una misma y efectiva estrategia de transformación. 

México responde con una política ambiental y ecológica humanista

En un reconocimiento histórico de que el cambio climático no sólo modifica los patrones meteorológicos y amenaza a los ecosistemas, sino que también profundiza la crisis social, la NDC 3.0 pretende sentar las bases para impulsar la transición justa hacia un modelo de desarrollo alternativo.

Esto, indica el documento, es también un reflejo de lo que México ha denominado una política ambiental y ecológica humanista, con la determinación de convertirse en un referente mundial de acción climática centrada en la justicia social.

Con esta visión, México adoptó el Plan Estratégico de Género, Derechos Humanos y Cambio Climático (PEGDHCC) como instrumento de política pública que orienta y da contenido a la política climática transversal.

De acuerdo con las obligaciones de México bajo los tratados internacionales de derechos humanos y de cambio climático, el PEGDHCC define una ruta de acción que el país se compromete a implementar para garantizar una política climática con enfoque de género, equidad intergeneracional, derechos humanos y atención a poblaciones prioritarias en todos los componentes de la acción climática.

Contribución de emisión a mitigar se determina según el impacto de cada sector

En el componente de mitigación, destaca que, con el objetivo de incrementar la transparencia y la trazabilidad de los esfuerzos dirigidos a la reducción de gases y compuestos de efecto invernadero (GCEI), México presenta por primera vez su meta de mitigación para 2035 en términos de emisiones absolutas, reemplazando la anterior meta relativa.

Asimismo, la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático estableció que la distribución del esfuerzo de migración al 2030 por sectores sea conforme al criterio de responsabilidad, asignando la contribución de emisiones a mitigar según la participación de cada sector en el Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero, por lo que la estimación quedaría de la siguiente manera:

  • Transporte: 23 %
  • Generación de energía eléctrica: 19 %
  • Industria: 18 %
  • Agricultura y ganadería: 17 %
  • Residuos: 9 %
  • Petróleo y gas: 8 %
  • Uso de la tierra, cambio de uso de la tierra y silvicultura: 3 %
  • Residencial y comercial: 3 %

Implementar la NDC demanda un financiamiento climático público y privado sin precedentes

Por su parte, los componentes de adaptación y pérdidas y daños marcan el camino a seguir para prevenir y atender los impactos negativos en la población humana y el territorio; así como se sientan las bases para responder ante emergencias y desastres asociados al cambio climático y acción humanitaria.

Finalmente, el componente de entorno habilitador y medios de implementación es quizá la base de todos los compromisos, pues la implementación de la NDC demanda una planeación estratégica y financiamiento climático público y privado sin precedentes.

En esa mima línea, México ha reconocido el reto que implica la transferencia de tecnología y el fortalecimiento de capacidades, todo ello dentro de un marco de responsabilidades históricas de los países desarrollados que, conforme al mandato del Acuerdo de París, deben brindar apoyo a los países en vías de desarrollo.

Ante este panorama, las reformas normativas y la movilización de financiamiento, tecnología y asistencia técnica que México está impulsando buscan construir un entorno en donde este cambio de paradigma sea posible y se consolide poco a poco con una visión sistémica e integrada, que facilite la articulación de distintos instrumentos, genere sinergias intersectoriales y movilice a todos los actores clave para asegurar una implementación eficaz y equitativa de la NDC 3.0.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER