En un mensaje dirigido a la comunidad jurídica del país, la ministra Yasmín Esquivel Mossa lanzó un llamado contundente: la justicia no puede seguir utilizándose como herramienta política, y el Poder Judicial debe recuperar la confianza ciudadana mediante jueces prudentes, equilibrados y genuinamente independientes.
La postura fue presentada durante una mesa de diálogo en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), donde ministras y ministros de la Suprema Corte discutieron el papel del sistema judicial en la vida pública de México.
“No debe haber excesos en la labor jurisdiccional”: el reclamo social
Esquivel destacó que uno de los principales reclamos de la población es contar con juzgadores que actúen con objetividad, profesionalismo y mesura, siempre guiados por la Constitución y lejos de cualquier interés externo. La ministra advirtió que cualquier desviación de ese mandato afecta de manera directa la credibilidad de la justicia.
Subrayó que la función judicial exige distancia de presiones políticas y cautela frente a decisiones que podrían interpretarse como intervenciones partidistas:
“Queremos jueces auténticamente correctos”, expresó ante el público reunido en la FIL.
No politizar la justicia: advertencia contra figuras inventadas y uso electoral de los tribunales
Durante su intervención, Esquivel enfatizó que los tribunales no deben convertirse en plataformas de promoción personal ni en instrumentos para disputas de poder.
Alertó especialmente sobre el riesgo de crear figuras jurídicas no previstas por el legislador, pues ello vulnera el principio de legalidad y mina la confianza en las instituciones.
Pidió a magistrados y jueces —federales y locales— conducirse con respeto irrestricto al marco constitucional, recordando que el Poder Judicial debe actuar como un equilibrio entre poderes, no como actor político.
Justicia con rostro humano: no son expedientes, son vidas
La ministra llamó a que cada resolución se construya desde la sensibilidad y la empatía, no desde la frialdad burocrática.
“No se debe ver cada asunto como un expediente más”, insistió.
Recordó que detrás de cada carpeta hay historias, familias, bienes, seguridad y la tranquilidad de personas que esperan una resolución justa.
Esquivel señaló que la ciudadanía demanda jueces cercanos, accesibles y conscientes del impacto de sus decisiones. Esa cercanía, dijo, es clave para evitar que el sistema se perciba distante, rígido o insensible.
Lo que la sociedad exige: Estado de Derecho, seguridad jurídica y transparencia
La ministra puntualizó que el país necesita un Poder Judicial sólido, que actúe con transparencia, independencia y responsabilidad. Explicó que la credibilidad es un componente central del Estado de Derecho y que los ciudadanos buscan instituciones confiables que garanticen sus derechos sin distinción ni interferencias.
También reiteró la importancia de que los jueces mantengan puertas abiertas, escuchen a las partes, comprendan los contextos sociales y respondan con claridad a situaciones que amenazan la estabilidad y la paz.
Un Poder Judicial que se moderniza desde su propio deber
Esquivel concluyó que fortalecer la justicia en México implica asumir el compromiso de honrar la Constitución en cada decisión y rechazar cualquier intento de distorsionar su función.
El Poder Judicial, afirmó, debe sostenerse como un pilar democrático, capaz de ofrecer certeza y confianza a una ciudadanía cada vez más exigente.


