El Gobierno de México prepara un viraje económico de gran calado: mayor inversión pública, nuevos esquemas de inversión mixta y un plan para relanzar la industria nacional sin privatizar ni concesionar bienes públicos. Así lo adelantó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tras reunirse con empresarias y empresarios, a quienes presentó los ejes del Plan México, una estrategia que busca fortalecer la manufactura nacional y asegurar que el país incremente su participación en cadenas de valor globales.
Sheinbaum explicó que el objetivo es claro: reactivar sectores desplazados, impulsar contenido nacional en las nuevas obras ferroviarias y dinamizar la infraestructura estratégica del país.
Un 2026 con más inversión pública y obras estratégicas en marcha
La presidenta anunció que el próximo año su administración impulsará carreteras, puertos, aeropuertos, trenes y sistemas de agua, proyectos que demandarán financiamiento robusto y coordinación con el sector privado. Subrayó que este esfuerzo no recurrirá a esquemas de privatización:
“Sin recurrir a concesiones ni privatizaciones”, puntualizó, al destacar que el Estado mantendrá la propiedad sobre la infraestructura y los recursos estratégicos.
Entre las obras mencionadas se encuentran proyectos ferroviarios clave, además de ampliaciones y modernizaciones en infraestructura logística, hidráulica y aeroportuaria.
Plan México: recuperar la industria desplazada y elevar el contenido nacional
Sheinbaum enmarcó estas decisiones dentro del Plan México, una política industrial que busca revertir años de dependencia en importaciones y reactivar sectores que alguna vez fueron protagonistas de la economía nacional.
Explicó que la propuesta incluye fortalecer cadenas de suministro para incrementar el valor agregado fabricado en territorio mexicano.
Puso como ejemplo la industria electrónica: televisores ensamblados en México deberán incorporar cada vez más partes nacionales, así como la reactivación de sectores como la industria textil y la farmacéutica.
El enfoque, dijo, es lograr que México deje de ser solo un país ensamblador y se convierta en un país que produce, innova y exporta con mayor peso propio.
Trenes con 65% de contenido nacional: una apuesta por empleos y manufactura mexicana
Uno de los componentes centrales del plan, agregó la presidenta, será la infraestructura ferroviaria. Los próximos proyectos —México–Pachuca, México–Querétaro y trenes del norte— deberán cumplir con un requisito clave: 65% de contenido nacional.
La medida busca elevar la participación de la industria mexicana en la fabricación de rieles, vagones, sistemas y componentes especializados, lo que permitirá generar empleos bien pagados y consolidar la cadena de valor en el país.
Empresariado dispuesto a colaborar: inversión nacional y extranjera en la mira
La mandataria destacó el interés del sector privado para integrarse al esfuerzo:
“No sólo en sus propias inversiones, sino promoviendo la inversión nacional y extranjera en el país”, señaló.
Según explicó, esta disposición será clave para detonar el conjunto de obras y proyectos que conforman el relanzamiento industrial del país.
El rumbo económico de México
Fue durante la Mañanera del Pueblo de este jueves 4 de diciembre, encabezada por Sheinbaum, donde se perfilaron los detalles económicos del plan, su alcance y el énfasis en mantener al Estado como motor del desarrollo sin renunciar a la colaboración privada.
La presidenta indicó que este paquete de infraestructura y manufactura se convertirá en uno de los ejes centrales de la política económica de 2026, con el objetivo de fortalecer soberanía productiva, empleo y competitividad.


