La explosión ocurrida el sábado pasado en Coahuayana, Michoacán, que dejó un saldo de cinco personas fallecidas, dio un giro importante este martes tras el anuncio de nuevos peritajes y líneas de investigación por parte de la Fiscalía General de la República (FGR). El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, detalló que las autoridades federales reanalizan el caso para precisar cómo ocurrió el estallido y cuáles fueron las condiciones reales del hecho.
El anuncio se dio en respuesta a cuestionamientos de la prensa durante la Mañanera del Pueblo, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, donde el secretario expuso que la investigación avanzará con un enfoque técnico más amplio del inicialmente presentado por autoridades locales.
El vehículo no fue abandonado: viajaban dos personas a bordo
García Harfuch subrayó que la explosión no corresponde al patrón típico de un coche bomba dejado en un punto específico, pues la camioneta llegó al lugar con dos personas a bordo.
“Tomemos en cuenta que donde explota la camioneta, arriba iban dos personas […] no fue un vehículo, digamos, un coche bomba que hayan dejado y que después haya detonado, sino hay un conductor y una persona adicional que ingresan, llegan, se estacionan y el vehículo es cuando explota”, explicó el secretario.
De acuerdo con los datos preliminares del fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, la unidad había salido del estado de Colima, y hasta el momento no se descarta ninguna línea de investigación.
Plan Michoacán se mantiene activo: no es un avance aislado
Al ser cuestionado sobre el contexto de violencia en la región, García Harfuch recordó que el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia continúa en marcha como una estrategia amplia e integral que no se limita al combate al homicidio.
El secretario precisó que cuando se presentan avances en materia de seguridad, no lo hacen “con una actitud triunfalista de que ya no ocurran hechos violentos”, sino como parte de un proceso que apunta a reducir distintos tipos de delitos, incluidos los de alto impacto como esta explosión.
“Es un plan que vamos a continuar fortaleciendo hasta que disminuyan estos índices delictivos”, añadió.
La disputa criminal: control territorial detrás de la violencia
García Harfuch contextualizó la explosión dentro de las pugnas entre grupos criminales que buscan ampliar su presencia en la entidad. Señaló que la afrenta en Michoacán responde, como en otros puntos del país, a la búsqueda de dominio territorial y diversificación de actividades ilícitas.
“Son células afines al Cártel Jalisco, Cártel de Tepalcatepec y Cárteles Unidos”, detalló al explicar la dinámica entre organizaciones que operan en zonas limítrofes con Colima y Jalisco, donde la movilidad de grupos armados genera escenarios de alto riesgo.
Se descarta terrorismo: la figura no aplica en el marco legal vigente
Uno de los puntos más relevantes expuestos por el titular de la SSPC fue la aclaración de que la explosión no será investigada bajo el término de “terrorismo”, ni en su definición legal mexicana ni en las consideradas por organismos internacionales.
“Este concepto no se contempla en las leyes mexicanas y otras a nivel internacional”.
Así lo explicó el funcionario, al señalar que aplicar dicha figura jurídica no corresponde a los criterios legales del caso.
La investigación continuará bajo los delitos aplicables, con la participación de la FGR y el seguimiento del Gabinete de Seguridad.


