El peso mexicano está por despedir 2025 con paso firme y marcador a favor: el tipo de cambio se movió en torno a 17.90 pesos por dólar, un nivel que no se veía desde mediados de 2024 y que confirma a la moneda como una de las de mejor desempeño del año.
En el último mes, el billete verde pasó de rondar 18.35 a ubicarse cerca de 17.90, una apreciación cercana a 2.4% para la moneda mexicana y, para muchos en el mercado, la firma final del año del llamado “superpeso”.
Banxico, el mensaje y la “pausa con lupa”
Uno de los respaldos clave vino desde la política monetaria. Banco de México recortó su tasa objetivo a 7.00% y, al mismo tiempo, mandó una señal de cautela: el siguiente paso dependerá de los datos. Esa mezcla, recorte sin prisa y vigilancia estrecha, ayudó a sostener la confianza sobre la trayectoria de la inflación hacia el objetivo de 3%.
En la lectura de analistas, el mensaje central fue claro: Banxico no está “soltando el volante”; está ajustando velocidad, mirando el tablero y midiendo el terreno antes de volver a mover.
La economía interna empujó más de lo previsto
Del lado real, la actividad dio señales de mayor resistencia. El IGAE (termómetro mensual de la economía) reportó en octubre un avance de 1.0% mensual y 1.6% anual, con impulso notable en servicios y un repunte relevante en actividades primarias.
A eso se sumó un mercado laboral con cifras bajas: el desempleo se ubicó en 2.7% durante noviembre, un nivel que sostuvo ingresos y consumo, dos piezas que suelen funcionar como “colchón” cuando afuera hay turbulencia.
Tensiones afuera, resistencia adentro
El cierre de 2025 también convivió con episodios de presión desde el exterior: amenazas y medidas arancelarias de Estados Unidos, y decisiones de Washington para designar a varios cárteles como organizaciones terroristas, un factor que suele elevar la volatilidad. Aun así, el peso evitó un desorden mayor y se mantuvo dentro de un rango relativamente estable hacia el final del año.
En paralelo, el entorno de inversión siguió mostrando tracción: México se mantuvo entre los receptores relevantes de Inversión Extranjera Directa (IED), un ingrediente que, cuando cuaja, suele traducirse en más flujo, más empleo y más respaldo para la moneda.
El cierre: debajo de 18 y con el foco en 2026
Con el peso por debajo de la barrera psicológica de 18.00 y cerca de 17.90, el mercado entra a 2026 con dos preguntas en primera fila: qué tan rápido seguirá ajustando Banxico y cómo evolucionará el frente comercial. Por ahora, 2025 ya dejó su fotografía: un peso que terminó el año fuerte, con números que lo sostienen y con la etiqueta que se ganó a pulso en los últimos meses: “superpeso”.
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