(12 de noviembre, 2013).- El pasado 6 de noviembre, el diario estadounidense The Wall Street Journal publicó que “altos representantes del Gobierno y miembros importantes del Partido Acción Nacional se encuentran en negociaciones avanzadas para sellar un acuerdo que permitiría al Estado mexicano compartir la producción petrolera, así como conceder contratos de licencia diseñados para acceder a depósitos de gas de esquisto (shale gas) y petróleo crudo en aguas profundas”, afirmaciones que causaron gran controversia en la política nacional.
Esta mañana, Francisco Labastida Ochoa, ex candidato presidencial por el Partido Revolucionario Institucional (PRI); Manuel Bartlett, senador por el Partido del Trabajo (PT); y Rubén Camarillo, diputado por el Partido Acción Nacional (PAN), debatieron en el noticiero matutino de MVS con Carmen Aristegui las condiciones sobre las cuales, según los presentes, debe circular la Reforma Energética, así como las aclaraciones sobre lo que el diario estadounidense publicó en días pasados.
Tanto Rubén Camarillo como Francisco Labastida aseguraron que no está acordada la reforma constitucional; el priista incluso aseguró no estar de acuerdo con la parte de las concesiones a empresas privadas en materia energética, “creo que van en contra del patrimonio de la nación”, señaló.
Por su parte, Camarillo cuestionó “¿Cuál es el tema de fondo en la Reforma Energética?”, a lo cual se contestó a sí mismo: “El tema es en qué momento vendes el petróleo, el petróleo no se come, no se trata de producción de alimentos”.
Sin embargo, tanto Labastida Ochoa como Camarillo, se vieron interpelados por el senador Manuel Bartlett, quien aseguró que las grandes trasnacionales –aludiendo a empresas petroleras como Shell y Exxon–, “son los brazos del imperio […] una vez que se quite de la Constitución la reserva que protege al petróleo mexicano, se acabó, estas empresas van a hacer lo que les dé la gana”.
En cuanto al gas de esquisto, Labastida Ochoa aseguró que la producción de éste por parte de Estados Unidos podrá permitirle ser autosuficiente en pocos años, lo cual desmintió Bartlett asegurando que “Estados Unidos exige que le sigamos mandando su millón y medio de barriles diarios por un largo tiempo”.
El diputado panista aseguró que la propuesta hecha por su bancada no contempla darle un dólar a nadie, se trata de evidenciar, mencionó, que hay un proyecto, un monopolio del Estado incapaz que debe ser cambiado por un nuevo modelo que funcione como en otras partes del mundo.
En ese mismo sentido, Labastida Ochoa declaró que se necesita más tecnología y más capital en el sector energético, “el problema de fondo es que hemos sacado menos del 20 por ciento del petróleo existente en México debido a la tecnología que se está utilizando”.

